miércoles. 26.08.2026
Ilustración DL-G.

Tamariz

Os seus chistes e comentarios graciosos, unidos á súa famosa onomatopea “chantatachán!” –coa que acompañaba os momentos clave de misterio e revelación nos seus xogos– e ao seu non menos famoso violín imaxinario –que tocaba para celebrar o remate feliz destes– facíanme gozar arreo.
Ilustración DL-G.

Ceuta, la cura antes de la pregunta

Existen aspiraciones tan legítimas como a menudo egoístas, tensionadas por una geografía compartida que separa mundos antagónicos. Se mueven los hilos de los servicios secretos, de los gobiernos y de relatos históricos moldeados por conveniencia, de las monarquías y sus contrarios y de las mafias, claro. Todo parece inverosímilmente cercano y, sin embargo, dramáticamente lejano.