domingo. 16.08.2026

Edición y adaptación periodística: Diario Luso-Galaico

El vapor se levanta sobre el Miño mientras el agua caliente se mezcla con el aire húmedo de Ourense. A pocos metros del río, los bañistas entran en unas pozas alimentadas por manantiales que nacen entre las grietas del granito. La escena resulta especialmente atractiva durante los meses fríos, pero forma parte durante todo el año de una de las grandes singularidades naturales de Galicia: la posibilidad de disfrutar de aguas termales al aire libre.

Ourense concentra la mayor cantidad y variedad de estos espacios, aunque el mapa se extiende también por Lugo y Pontevedra. Hay fuentes con dos mil años de historia, piscinas públicas, pozas vinculadas al mundo romano y circuitos privados inspirados en la tradición balnearia japonesa.

Francisco Peña, experto en Salud Ambiental y Salud Pública, ha reunido en este recorrido los principales espacios termales exteriores de Galicia. Su trabajo permite conocer dónde se encuentran, qué características presentan sus aguas y qué particularidades conviene considerar antes de visitarlos.

La situación de las instalaciones, sin embargo, puede cambiar debido a obras, crecidas de los ríos, condiciones meteorológicas o decisiones municipales. Por eso, además de preparar el bañador y la toalla, resulta imprescindible consultar la información oficial antes de iniciar el viaje.

Ourense, una ciudad construida sobre el agua caliente

Para comprender la relación de Galicia con el termalismo hay que comenzar en As Burgas. En pleno centro histórico de Ourense, el agua brota a una temperatura de entre 64 y 68 grados y con un caudal que ronda los 300 litros por minuto.

El conjunto está formado históricamente por la Burga de Arriba, la desaparecida Burga do Medio y la Burga de Abaixo, convertida en uno de los emblemas de la ciudad. Son manantiales ligados al origen romano de Ourense y declarados Bien de Interés Cultural.

Departamento de Infografía DL-G.
Departamento de Infografía DL-G.

Sus aguas son hipertermales, silicatadas, fluoradas y litínicas. Tradicionalmente se les han atribuido usos relacionados con las molestias reumáticas, articulares y musculares.

El visitante debe distinguir, no obstante, entre las fuentes monumentales y la piscina termal exterior. Esta última figura actualmente como cerrada en la información municipal actualizada el 29 de julio de 2026. El valor histórico y patrimonial de As Burgas permanece intacto, pero no debe darse por supuesto que sea posible bañarse en sus instalaciones. Estado de las termas de Ourense.

A Chavasqueira, el termalismo a orillas del Miño

El paseo termal de Ourense comienza prácticamente a las puertas de la ciudad. Una de sus primeras paradas es A Chavasqueira, donde conviven unas pozas públicas de acceso gratuito y un recinto de gestión privada.

El agua surge a unos 63 grados, aunque llega a las zonas de baño a una temperatura inferior. Es de mineralización media, bicarbonatada sódica, litínica, sulfurada y fluorada.

Las instalaciones privadas reabrieron en octubre de 2025, después de permanecer cerradas desde el incendio que destruyó el complejo en 2019. Según la información municipal de julio de 2026, tanto el recinto privado como las pozas públicas se encuentran operativos, aunque sus horarios pueden variar.

A estas aguas se les han asociado tradicionalmente usos para la relajación y el cuidado de la piel y de las articulaciones. No deben interpretarse, en cualquier caso, como sustitutas de un diagnóstico o tratamiento médico.

O Tinteiro, una fuente para detenerse sin bañarse

A unos 500 metros de A Chavasqueira se encuentra O Tinteiro, otro de los puntos emblemáticos del paseo termal. La fuente está integrada en un mirador de madera construido sobre la orilla del Miño y ofrece una amplia panorámica del paisaje fluvial.

El agua brota de manera natural a unos 43 grados. Es de mineralización débil, alcalina, sulfurada, fluorada y bicarbonatada sódica.

O Tinteiro no es una piscina de inmersión, sino una fuente utilizada tradicionalmente para aplicaciones locales. Por tanto, no es necesario llevar traje de baño, aunque sí puede resultar útil una pequeña toalla.

La presencia de azufre explica su uso popular para determinadas afecciones cutáneas. Al tratarse de una aplicación tradicional, cualquier problema dermatológico persistente debe ser valorado por un profesional sanitario.

Muíño da Veiga, pozas junto a un antiguo molino

Más adelante, el paseo llega a Muíño da Veiga, un espacio termal situado junto al lecho del Miño y a los pies de un antiguo molino restaurado.

El conjunto dispone de varios vasos de diferentes dimensiones, alimentados por surgencias que alcanzan temperaturas de entre 65 y 72 grados. El agua se enfría antes de llegar a las piscinas, donde la temperatura de baño ronda los 40 grados.

Las aguas son de mineralización débil, hipertermales, alcalinas, bicarbonatadas sódicas, fluoradas y silicatadas. El uso tradicional se relaciona con la relajación muscular y las molestias articulares.

La zona pública figura abierta en la actualización municipal de julio de 2026, aunque el aparcamiento de Muíño da Veiga permanecía cerrado por obras. El acceso recomendado se realizaba desde el estacionamiento de Outariz-Reza, situado al otro lado del río.

Outariz y Burga de Canedo: dos formas de vivir las termas

Outariz y la Burga de Canedo forman una de las mayores áreas termales de la ciudad. Se extienden por la margen derecha del Miño en un entorno ajardinado, con piscinas de agua caliente y vasos fríos destinados a baños de contraste.

Las aguas brotan en distintos puntos de la roca granítica a temperaturas próximas a los 60 grados. Son de mineralización débil, bicarbonatadas sódicas, fluoradas y sulfuradas.

En este lugar conviven espacios públicos con un recinto privado. Este último se inspira en el onsen, la tradición japonesa del baño asociada al respeto, el silencio y la armonía con la naturaleza. Sus instalaciones se organizan en circuitos con ambientes diferentes, uno de inspiración oriental y otro relacionado con la cultura castreña.

La situación de cada área debe comprobarse por separado. En la actualización municipal del 29 de julio de 2026, el recinto privado de Outariz y la zona pública de Burga de Canedo aparecían abiertos, mientras que las pozas públicas de Outariz continuaban cerradas.

Bande, un baño entre la historia romana y el embalse

En Porto Quintela, dentro del municipio de Bande, las aguas termales surgen junto al río Limia y cerca del campamento romano de Aquis Querquennis.

Las pozas, de acceso tradicionalmente libre, se encuentran en la cuenca del embalse de As Conchas. Esta ubicación determina por completo la visita: cuando aumenta el nivel del agua, las termas quedan inundadas y desaparecen bajo el pantano.

El baño depende, por tanto, menos de un horario que del comportamiento del embalse. Antes de desplazarse conviene comprobar si las piscinas están visibles y accesibles.

Sus aguas, de mineralización débil, bicarbonatadas sódicas, fluoradas y litínicas, brotan a temperaturas que pueden oscilar entre 36 y 48 grados. La combinación de paisaje, arqueología y termalismo convierte este enclave en uno de los más singulares de Galicia.

Las temperaturas elevadas requieren prudencia. Las personas con hipotensión, cardiopatías, problemas circulatorios o embarazo deben consultar previamente con un profesional sanitario.

Prexigueiro, termalismo entre los bosques de O Ribeiro

Las Termas de Prexigueiro se encuentran en Francelos, en el municipio de Ribadavia, rodeadas de bosque y alejadas del ambiente urbano.

El recinto es privado y funciona habitualmente mediante turnos de duración limitada. Dispone de un circuito exterior con diferentes piscinas, vestuarios y zonas de descanso.

Las aguas son bicarbonatadas sódicas, fluoradas, hipertermales, silicatadas y sulfuradas. El complejo ofrece circuitos orientados al baño termal y la relajación en un entorno natural. Turismo de Galicia: Termas de Prexigueiro.

Al tratarse de una instalación privada, es recomendable reservar y consultar previamente horarios, tarifas, duración de los turnos y posibles restricciones de acceso.

La Charca do Alligal, el manantial templado de Terra Chá

Fuera de Ourense, uno de los espacios más conocidos es la Charca do Alligal, situada en la parroquia de Codesido, en Vilalba.

El paisaje cambia por completo. Aquí no hay un gran río ni aguas que superen los 60 grados. El manantial brota directamente de un suelo arenoso y mantiene durante todo el año una temperatura cercana a los 23 grados.

Son aguas bicarbonatadas cálcicas y de mineralización muy débil. La tradición local las ha relacionado con el alivio de molestias reumáticas y determinados problemas de la piel.

La charca representa otra manera de entender el termalismo: una piscina sencilla, integrada en el paisaje llano de Terra Chá y vinculada desde hace generaciones a los usos populares del agua. Turismo de Galicia: Charca do Alligal.

Teáns, las termas del Miño en Salvaterra

La provincia de Pontevedra incorpora al mapa termal el espacio de Teáns, en Oleiros, dentro del municipio de Salvaterra do Miño.

Situado junto al río, el complejo dispone de varios vasos exteriores, con piscinas de agua caliente y otra de agua fría para baños de contraste. Sus aguas termales brotan a temperaturas que se sitúan aproximadamente entre 42 y 44 grados.

La elevada afluencia durante los fines de semana obliga a respetar especialmente los límites de ocupación, los tiempos de baño y las normas de convivencia.

Las aguas se describen como sulfuradas, cloruradas, sulfatadas y fluoradas. Tradicionalmente se han asociado al bienestar respiratorio y al cuidado de la piel, sin que ese uso pueda sustituir la atención médica cuando existe una enfermedad.

Barbantes, Punxín y otros baños de escala local

La geografía termal ourensana conserva otros espacios más pequeños y menos conocidos.

En Cenlle, las Termas de Barbantes forman un área recreativa con tres pozas de agua templada. Sus manantiales, de mineralización débil, brotan a temperaturas variables, habitualmente entre 21 y 28 grados, dependiendo de la época del año y de las condiciones ambientales.

En el barrio de Quintas, en Punxín, sobreviven dos pequeñas piscinas construidas con piedra y pizarra. Reciben el agua de un pozo municipal de unos 50 metros de profundidad, con una temperatura superior a los 27 grados. El lugar mantiene la memoria de antiguos manantiales como O Bañiño, A Fonte de Quintas y A Fonte do Lavadoiro.

La existencia física de una poza no garantiza que esté abierta, limpia o autorizada para el baño. En estos enclaves de escala local es especialmente importante consultar al ayuntamiento correspondiente antes de acudir.

Antes de entrar en el agua

El baño termal puede proporcionar una agradable sensación de descanso, pero la temperatura elevada también somete al organismo a un esfuerzo. Conviene entrar de manera progresiva, respetar los tiempos recomendados y salir inmediatamente si aparecen mareo, debilidad, palpitaciones o malestar.

No es aconsejable bañarse después de consumir alcohol, con fiebre, durante procesos infecciosos o cuando exista una contraindicación médica. Las personas con enfermedades cardiovasculares, alteraciones importantes de la tensión, problemas circulatorios, embarazo u otras situaciones clínicas deben solicitar asesoramiento profesional.

También es necesario respetar el entorno: no utilizar jabones ni cosméticos dentro de las pozas, evitar dejar residuos y cumplir las indicaciones de aforo y convivencia.

Un patrimonio que cambia con el agua

Los espacios termales al aire libre son instalaciones particularmente sensibles. Una crecida puede cubrir las pozas; una avería puede obligar a cerrar un vaso; una obra puede modificar los accesos y una sequía puede alterar el caudal.

Esa fragilidad forma parte de su atractivo. Frente al balneario convencional, el baño exterior mantiene una relación directa con el paisaje, la geología y el clima.

Galicia ofrece aguas que brotan a más de 60 grados en el corazón de una ciudad, piscinas heredadas de la cultura romana, circuitos escondidos entre bosques y manantiales templados en las llanuras de Lugo. No todos están siempre disponibles ni ofrecen los mismos servicios. Precisamente por eso, cada visita exige informarse, elegir el lugar adecuado y entrar en el agua con respeto.

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Departamento de Infografía DL-G.

La investigación de Francisco Peña reúne ese mapa diverso y recuerda que el termalismo gallego no es solamente una propuesta de ocio. Es también historia, naturaleza, cultura del agua y una forma de conocer el territorio desde dentro.

Galicia a remojo: una ruta por sus principales termas al aire libre
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