La Xunta instalará un cierre provisional en los soportales de la estación de autobuses de Vigo para restringir el acceso a este espacio y evitar usos inadecuados. La medida fue abordada en una reunión con representantes del Ayuntamiento, mientras que su ejecución requerirá también la colaboración de la Delegación del Gobierno.
La Administración autonómica, titular de la infraestructura, ya ha presentado ante el Ayuntamiento la comunicación previa necesaria para realizar la obra. Los trabajos se coordinarán con los servicios sociales municipales y con la Policía Nacional.
La intervención pretende mejorar la seguridad en el entorno de la estación y facilitar las tareas de limpieza, conservación y mantenimiento. El cierre se planteará de manera que no afecte a la accesibilidad ni al funcionamiento habitual de las instalaciones.
La actuación responde a la presencia continuada de personas sin hogar en los soportales. Junto a la adecuación física del espacio, las administraciones deberán coordinar la atención social de estas personas.
El Ayuntamiento asumirá la intervención inmediata a través de sus servicios sociales, de acuerdo con sus competencias en materia de exclusión social. La Xunta mantendrá su colaboración mediante el apoyo a entidades y programas especializados, mientras que la Policía Nacional participará en el dispositivo de seguridad necesario para ejecutar el cierre.
