Selmark vuelve a poner el foco en uno de los gestos más cotidianos del invierno —llegar a casa, bajar el ritmo y elegir el pijama— con una nueva colección que reivindica la prenda de noche como sinónimo de confort y estilo. Tras celebrar su 50 aniversario en 2025, la firma gallega traslada su experiencia acumulada a una propuesta pensada para acompañar el final del día con patronaje preciso, tejidos suaves y una estética serena que invita a vivir la temporada desde la calma.
La colección reúne líneas camiseras renovadas, conjuntos lenceros de inspiración delicada y diseños tipo camiseta elaborados con materiales especialmente agradables al tacto. Selmark plantea así un armario de descanso versátil, concebido para adaptarse a diferentes momentos del día y de la noche. No solo para dormir: también para esos espacios intermedios —el desayuno sin prisas, una tarde de sofá o una mañana sin horarios— en los que el pijama deja de ser invisible y se convierte en una elección consciente.
En ese enfoque, uno de los valores diferenciales de la propuesta está en el patrón. Se trata de un conocimiento técnico que la marca ha perfeccionado durante décadas y que se percibe en la caída y la construcción de cada prenda: cortes que estilizan sin oprimir, pantalones que respetan el movimiento natural del cuerpo y camisas que se ajustan con precisión. Un trabajo de confección pensado para que el pijama mantenga su forma con el uso y acompañe durante más de una temporada.
“La noche es un momento íntimo, de cuidado y de reconexión con una misma”, señala Virginia M. Rovelli, directora creativa de Selmark. “Un buen pijama no es solo algo que nos ponemos para dormir; es una prenda que debe hacernos sentir bien física y emocionalmente. Diseñamos pensando en mujeres reales, en su comodidad, en cómo se mueven y en cómo quieren sentirse incluso cuando nadie las ve”.
La colección se apoya también en una paleta cromática alineada con esa idea de bienestar: tonos empolvados, azules suaves, beiges luminosos y pasteles delicados construyen un universo visual relajado y atemporal. En los estampados conviven flores clásicas, motivos geométricos de inspiración retro y rayas verticales que aportan estructura, reforzando la idea de que el pijama puede ser funcional sin renunciar a una estética cuidada.
Más allá de las tendencias, Selmark plantea una premisa clara: el pijama es una pieza esencial del armario invernal, al nivel de un abrigo o un jersey confortable. Contar con un modelo más ligero para noches templadas, otro más abrigado para los días de frío intenso o un camisero más elegante para fines de semana en casa forma parte de una manera de vestir más consciente, centrada en el confort y en el cuidado personal.
Con esta propuesta, la firma no solo presenta una colección, sino que refuerza una filosofía que ha marcado su trayectoria: diseñar prendas pensadas para acompañar a las mujeres en sus momentos más personales. Porque, en invierno, la comodidad y la elegancia también se construyen puertas adentro.
