miércoles. 17.06.2026

Víctor Cageao, director de Colecciones Reales de Patrimonio Nacional, habla con la pasión de quien conoce el valor de un legado único y, al mismo tiempo, la responsabilidad de acercarlo al público. Su intención, explica, es “acercar el trabajo que hacemos en la Galería de las Colecciones Reales y presentar el museo, que es un museo muy joven”.

La Galería de las Colecciones Reales, inaugurada en 2023 y que estos días cumple tres años de apertura, se ha consolidado como uno de los grandes espacios culturales de Madrid. Ubicada junto al Palacio Real y la Catedral de la Almudena, en un enclave privilegiado sobre el Campo del Moro, con vistas a la Casa de Campo y a la sierra, reúne historia, arte, arquitectura y paisaje en un mismo recorrido.

“Es un lugar muy singular”, destaca Cageao. Y lo es no solo por el edificio, que define como “espectacular”, sino también por el contenido que alberga: una selección de piezas que permite entender cómo las monarquías españolas fueron reuniendo, encargando y conservando obras que hoy resumen buena parte de la historia artística del país.

Un legado único en el mundo

Las Colecciones Reales están formadas por el conjunto de bienes culturales reunidos a lo largo del tiempo por las dinastías reinantes en España. Para Cageao, su importancia radica en que ese patrimonio permite comprender la evolución del arte, del gusto y del poder a lo largo de los siglos.

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R. LEDO. 

“Esa élite que gobernaba España tenía a su alrededor magníficos creadores y las mejores técnicas artísticas”, explica. Gracias a ello, los reyes pudieron encargar piezas en distintas disciplinas y materiales que dieron lugar a “un conjunto único en el mundo”.

El director de Colecciones Reales subraya que estas piezas no son solo objetos bellos o valiosos, sino testimonios de una época y de una forma de entender el arte. “Las Colecciones Reales resumen la historia del arte en nuestro país en los últimos siglos”, afirma.

Un museo joven, vivo y en transformación

La Galería de las Colecciones Reales es todavía un museo reciente. Su apertura al público fue el resultado de un proyecto largo y complejo. “Fue un proyecto dilatado en el tiempo, ya que fue muy laborioso abrir esto al público”, recuerda Cageao.

El visitante, al acceder al museo, se encuentra con un recorrido que muestra cómo los reyes fueron reuniendo sus colecciones, cómo cambiaron los gustos artísticos y cómo esas obras dialogan hoy con nuevas miradas. La experiencia no se limita a contemplar piezas históricas, sino que permite entender su contexto, su evolución y su relación con la historia de España.

Además, Cageao insiste en que la Galería no es un espacio estático. “El visitante siempre puede encontrar cosas diferentes. Es un museo muy vivo, que está cambiando y tiene ofertas todo el rato”, señala.

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es precisamente esa capacidad para poner en diálogo el pasado con el presente. Las obras históricas conviven con actuaciones de arte contemporáneo, lo que permite generar nuevas lecturas y acercar el patrimonio a públicos diversos.

El museo como espacio de aprendizaje y relación social

Para Víctor Cageao, los museos cumplen una función que va mucho más allá de la conservación. Son espacios donde el ciudadano puede relacionarse con el patrimonio artístico y cultural, encontrarse con el pasado y descubrir la producción artística de quienes vivieron antes.

“No solo permiten al público contemplar cosas bellas, que ya tiene un valor, sino también aprender, descubrir otros mundos y otras posibilidades de antaño o de hoy”, explica.

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En su opinión, visitar un museo puede aportar conocimientos útiles para la vida cotidiana. “Yendo a los museos se pueden extraer muchas lecciones y muchos conocimientos que se pueden aplicar en la vida de cada uno”, señala.

Por eso, defiende el museo como un lugar de ocio, aprendizaje y relación social. “Ahora mismo son espacios sociales donde se establecen relaciones entre las personas. Con lo cual es un plan muy interesante y variado”, añade.

Conservar, investigar y compartir

Entre los grandes retos de las instituciones patrimoniales, Cageao sitúa tres verbos fundamentales: conservar, investigar y acercar. Ninguno de ellos, sostiene, puede entenderse de manera aislada.

“El reto es hacer todo de manera combinada, y eso es lo que las instituciones del patrimonio tienen que hacer ahora mismo”, afirma.

Durante mucho tiempo, recuerda, se ha recalcado especialmente la función conservadora. Y esa tarea sigue siendo esencial para garantizar que el patrimonio llegue a las generaciones futuras. Sin embargo, Cageao advierte de que conservar no basta.

“No tiene sentido mantener un patrimonio si no puedes compartirlo, transmitirlo y saber contarlo”, sostiene.

Por ello, defiende la necesidad de alcanzar un equilibrio entre la conservación, la investigación y la divulgación. Investigar permite conocer mejor las colecciones y ofrecer nuevas lecturas al público. Pero todo ese conocimiento debe llegar a la sociedad.

“Ahora mismo no tienen sentido las instituciones culturales encerradas en sí mismas, que no ofrecen a la gente el resultado de su trabajo”, afirma.

Patrimonio, identidad y riqueza

Cageao también reivindica el patrimonio como una herramienta de cohesión social y de desarrollo económico. “El patrimonio genera riqueza”, asegura.

En un país como España, donde el turismo internacional continúa creciendo, no todos los visitantes llegan únicamente en busca de descanso o diversión. Una parte importante lo hace atraída por la cultura. “Un 20%, estimo yo, tiene un afán cultural”, apunta.

Ese interés cultural convierte al patrimonio en un motor capaz de atraer visitantes, generar actividad económica y crear empleo especializado. Restauradores, investigadores, conservadores, técnicos y profesionales vinculados al cuidado del patrimonio forman parte de ese ecosistema.

Pero, además de su valor económico, Cageao destaca su dimensión identitaria. El patrimonio permite que la ciudadanía se reconozca en los bienes culturales de su entorno, de su territorio o de su país.

“Por una parte, el patrimonio es identitario, porque la gente se puede identificar con los bienes culturales de su zona o de su país”, explica.

La Galería de las Colecciones Reales, desde esa mirada, no es solo un museo sobre la monarquía o sobre el pasado. Es un espacio para entender cómo el arte, la historia y la memoria colectiva siguen dialogando con el presente.

Y esa es, precisamente, una de las grandes ideas que Víctor Cageao quiere transmitir: el patrimonio solo cobra pleno sentido cuando se conserva, se estudia y, sobre todo, se comparte.

Víctor Cageao: “No tiene sentido conservar el patrimonio si no sabemos compartirlo y...
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