viernes. 01.03.2024

El río Miño entre Tui-Valença y Tomiño-Vila Nova ha tenido esta mañana un intenso movimiento de medios de auxilio marítimo. Afortunadamente se trataba de un simulacro. Así lo definía el Comandante Naval del Miño, Juan Díaz Rodríguez: “Esto sirve para ejercitarnos y poner en práctica esos procedimientos que aplicamos, cuando tenemos una emergencia real”.

Aunque el simulacro se realiza dentro del plan ‘MARSEC-21’, organizado por la Armada y que se desarrolla en toda la península y los archipiélagos, en el Miño inciden todavía más administraciones por tratarse de aguas internacionales que pertenecen a dos países.

Todas estas instituciones convergen en las aguas internacionales del río Miño. De la orilla española participan: la Comandancia Naval del Miño, el Patrullero Cabo Fradera, la Unidad de Buceo de Ferrol (UBUFER), la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima, la Axencia Galega de Emerxencias (AXEGA) con su Unidad de Drones y Puesto de Mando Avanzado, el parque Comarcal de Bomberos del Bajo Miño, Protección Civil de Tomiño y la Confederación Hidrográfica Miño-Sil. De lado portugués, participa la Marinha Portuguesa, con medios de su lancha fluvial basada en Vila Nova y un destacamento de buceadores, y la Autoridade Marítima Nacional con los medios de la Policía Marítima de Caminha, también participan las Agrupaciones de Bomberos Voluntarios de Valença y Vila Nova.

Por eso es tan importante la coordinación. El Comandante Naval del Miño debe estar en sintonía con su homólogo luso, en la Capitanía de Caminha. “Nos entendemos muy bien. Los dos llevamos ‘farda marina’, esto es, uniforme y mente de marinos. Entonces,…hablamos el mismo lenguaje…Aquí acuden grandes profesionales…Simplemente se trata de dejarles trabajar y coordinarlos para que no se solapen y que el ejercicio de su trabajo sea eficaz”.

Esto fue lo que se vio esta mañana frente a la Comandancia Naval. Un operativo de 75 personas en el río con su capitán en aguas del Miño y dándole apoyo desde las márgenes. En total, 10 embarcaciones, un patrullero, un helicóptero (Pesca I) y la unidad de drones. “En un espacio relativamente reducido, para que la actuación sea eficaz, se requiere que la coordinación sea buena”, explica el Comandante.

En el simulacro se trataba de simular la desaparición de una embarcación náutica de recreo y sus ocupantes tras sufrir un accidente en el río, con personas de ambas nacionalidades. El Capitán Pedro Jorge explica que “si hay un accidente con víctimas españolas, nosotros apoyamos de la misma manera que si fuesen portuguesas. Finalmente, cada país se hace cargo de su situación”.

Díaz Rodríguez recuerda que hubo hace dos años un caso que exigió un dispositivo muy parecido. Se trataba del fallecimiento de un triatleta en Goián.

DL-G quiso saber si hay algún colectivo más susceptible de accidentes en el río. Pedro Jorge afirma que “los accidentes se producen independientemente de quién esté navegando en el río. No hay una organización ni un colectivo que sea más propenso a tener accidentes. Los accidentes ocurren y nosotros estamos aquí para resolverlos”. Tampoco Díaz Rodríguez atribuye la siniestralidad a ningún grupo. “Hemos tenido accidentes de todo tipo: de embarcaciones de recreo, pescadores que desaparecen, deportistas…Cualquiera que no esté habituado a navegar en el río o que cometa una imprudencia es susceptible de que le ocurra un accidente. Es difícil generalizar. Hemos tenido situaciones variopintas”.

MAÑANA

En la jornada del jueves, el simulacro es sobre la lucha contra los incendios. Es el otro escenario más frecuente en la zona, por lo que se propusieron estos dos temas –búsqueda de desaparecidos y lucha contra incendios- en el marco del MARSEC-21.

Explica así el simulacro del jueves el Comandante Naval del Miño: “Es la creación de un espacio de carga de agua para los hidroaviones. Tenemos unas zonas delimitadas. Como la lucha contra incendios se produce en torno a la época estival, momento en que en el río hay más embarcaciones de recreo, se trata de forma coordinada de controlar tramos sin tráfico fluvial para que los aviones puedan amerizar y cargar agua, realizando la operación con seguridad. Eso es lo que vamos a poner en práctica con un hidroavión del grupo 43 del ejército del aire que se va a desplazar al Miño y cargar agua en diferentes localizaciones”.

El Comandante está satisfecho al término del simulacro por cómo ha ido todo y por el inmejorable tiempo climático que acompañó. Autoridades invitadas, como la subdelegada del Gobierno, M. Carmen Larriba García, también han disfrutado y, Juan Díaz se refiere al “poder de convocatoria” de estos ejercicios entre los que conforman el dispositivo, a quienes también les gusta realizarlos.

El Miño es mucho río y su gestión por tanto es compleja. La Comandancia Naval de la Armada Española gestiona este recurso en muchas de sus facetas desconocidas para el profano.

Simular con el fin de prepararse para una emergencia real