Barcelona, Madrid y València llevan años compitiendo por el talento, pero en 2026 la sensación en el ecosistema es más nítida: España se ha convertido en un polo emprendedor del sur de Europa, capaz de mezclar innovación local con la energía de fundadores internacionales. A la madurez de sus hubs tecnológicos se suma un factor decisivo: más vías de financiación, más instrumentos públicos y una normativa pensada para reducir fricción en los primeros años de vida de un proyecto.
El empuje del capital —público y privado— sigue siendo el gran acelerador. En el caso de la Empresa Nacional de Innovación (ENISA), la entidad subraya que, desde su creación, ha desembolsado 1.450 millones de euros, con 9.390 préstamos concedidos y 8.150 empresas financiadas.
ENISA: el “combustible” público que sostiene el crecimiento disruptivo
Para startups y pymes innovadoras, ENISA es uno de los nombres más repetidos en las rondas iniciales: financiación sin avales tradicionales, enfoque en viabilidad e innovación, y un rango que permite acompañar desde etapas tempranas hasta fases de expansión.
De acuerdo con la propia entidad, sus préstamos participativos van de 25.000 euros a 1,5 millones, y en muchos casos no requieren más garantía que el propio proyecto empresarial.
Además, el Ministerio de Industria y Turismo destaca que ENISA cerró 2025 con 514 empresas financiadas y 86,2 millones de euros de inversión, en un contexto de mayor agilidad por la disponibilidad continua de fondos.
“España ha dado pasos estratégicos”: el foco internacional
“España ha dado pasos estratégicos para facilitar la llegada de emprendedores internacionales, tanto con visados específicos como con incentivos fiscales y líneas de apoyo”, afirma Camila Bruckschen, directora general de CB Asesoría, especializada en asesoramiento a extranjeros que desean establecer negocios en el país.
En el plano migratorio, el marco español contempla vías para proyectos innovadores: la Unidad de Grandes Empresas (UGE) define la residencia para emprendedores como la dirigida a ciudadanos extranjeros que pretendan desarrollar una actividad emprendedora y empresarial innovadora con especial interés económico para España.
Tres palancas para emprender en 2026
1) Visados estratégicos para emprender (y para trabajar en remoto)
Para ciudadanos de fuera de la UE, el “visado/residencia de emprendedor” se apoya en la lógica de proyecto innovador y de interés para el país (habitualmente con plan de negocio y evaluación).
En paralelo, la figura del nómada digital ha ganado peso como vía para residir en España trabajando a distancia, una opción especialmente atractiva para perfiles tecnológicos y de servicios globales.
2) Financiación: pública y privada (incubadoras, aceleradoras e inversores)
En ciudades como Barcelona y Madrid, el acceso a comunidad y redes de inversión se apoya en aceleradoras, asociaciones sectoriales y programas municipales. Un ejemplo es Barcelona Activa, que concentra recursos para personas emprendedoras y oferta formativa especializada.
3) Incentivos fiscales y un entorno más favorable al arranque
La Ley de Startups (Ley 28/2022) introdujo medidas para fortalecer el ecosistema y atraer talento y capital.
En materia tributaria, la Agencia Tributaria recoge que las empresas con condición de empresa emergente pueden tributar al 15% en el primer periodo impositivo con base positiva y en los tres siguientes, si mantienen esa condición.
En el frente “autónomos”, la gestión de cuotas y bases es clave en los primeros meses. La Seguridad Social recuerda que se puede cambiar la base de cotización hasta seis veces al año, con fechas de efecto reguladas.
Cinco consejos clave para inmigrantes que quieran hacerse autónomos en España
A partir de la experiencia de Camila Bruckschen, estos son los puntos que más evitan sanciones y “sorpresas”:
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Obtener el NIE (Número de Identificación de Extranjero): imprescindible para trámites bancarios, fiscales y de actividad.
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Alta en Agencia Tributaria y Seguridad Social: declaración de inicio, obligaciones de IVA si corresponde y alta en RETA.
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Planificar cotizaciones y base: entender la evolución por tramos y la posibilidad de ajustar base durante el año.
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Cumplir con declaraciones periódicas (trimestrales/anuales, según actividad): IRPF e IVA cuando proceda.
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Facturación y contabilidad ordenadas: emitir facturas correctamente y mantener registro para evitar incidencias.
Autónomo o SL: la decisión que marca el arranque
Para quienes desean emprender en España, el primer paso realista es definir la estructura jurídica. Muchos comienzan como autónomos por su rapidez y menor complejidad; sin embargo, cuando la facturación crece o el riesgo aumenta, la Sociedad Limitada (SL) puede ofrecer protección patrimonial y mayor credibilidad ante clientes e inversores.
“Con el asesoramiento adecuado, es perfectamente posible convertir una idea en una empresa legalmente estructurada en ciudades como Barcelona o Madrid”, concluye Bruckschen.
Si quieres, te lo adapto a formato SEO (con subtítulos más “clicables”, metadescripción y destacados) o lo ajusto a la línea editorial de Diario Luso-Galaico (más datos, más testimonios, o más enfoque práctico tipo guía).
