La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) denunció este jueves la “falta de respeto” del Gobierno al diálogo social tras conocerse, a través de una filtración a los medios, una nueva propuesta para actualizar el salario mínimo interprofesional (SMI) antes de ser trasladada a la mesa de negociación.
La patronal gallega, en línea con la posición de CEOE y CEPYME, realizó una valoración “firmemente crítica” del planteamiento. Su presidente, Juan Manuel Vieites, señaló que el anuncio de medidas —incluidos supuestos incentivos fiscales para compensar los costes de la subida— “no solo fue conocido primero por los medios de comunicación”, sino que además contiene “condiciones inalcanzables y excluyentes para un gran número de empresas”, lo que a su juicio evidencia “una falta de consideración hacia la realidad económica” del tejido productivo.
Vieites advirtió de que esta forma de proceder “al margen del diálogo social” constituye “puro intervencionismo”, debilita el modelo de concertación y rompe con prácticas de negociación colectiva que durante décadas permitieron acuerdos equilibrados entre trabajadores, empresas y administraciones. En este sentido, defendió que la actualización del SMI y sus implicaciones “deben ser fruto de la negociación” y no de decisiones parciales o decretos impulsados de manera unilateral, al entender que pueden imponer “cargas adicionales y no compensadas” sin mejorar la competitividad.
La CEG subrayó también el papel de los convenios colectivos y los acuerdos sociales como instrumentos para articular incrementos salariales “de forma sostenible” y adaptada a la realidad de cada sector y territorio, frente a medidas aisladas promovidas desde el Gobierno.
En este contexto, la patronal gallega se sumó a las denuncias de CEOE y CEPYME tras la reunión extraordinaria de sus órganos directivos, en la que decidieron por unanimidad no apoyar la propuesta de subida del SMI. Alegan que no se han seguido los procesos mínimos de consulta propios del diálogo social, al no haberse recibido una propuesta en firme en la mesa de negociación y en un escenario que describen como de “descoordinación y conflicto entre ministerios sin precedentes”.
Por todo ello, Vieites afirmó que la CEG comparte la advertencia de que “esta subida es una trampa”, al sostener que el Ministerio de Trabajo habría pactado con los sindicatos un cambio en las reglas de compensación y absorción de los incrementos del SMI, lo que —según la patronal— “quiebra la negociación colectiva” y podría provocar un “incremento exponencial de los costes” para numerosas empresas.
“El Gobierno se ampara en la política del anuncio y la puesta en escena”, criticó el presidente de la CEG. Sobre el contenido de la propuesta conocida por la prensa, cuestionó además que se plantee la sustitución de la indexación de los contratos públicos por “fórmulas que no compensan los costes asociados” a la actualización del SMI, “de espaldas” a lo acordado en el marco del AENC.
CEG, CEOE y CEPYME sostienen asimismo que la propuesta dejaría fuera a autónomos y a la inmensa mayoría de las empresas de los distintos sectores, además de excluir a compañías en pérdidas, cooperativas y entidades sin ánimo de lucro. A su juicio, impone requisitos “inalcanzables” para la mayor parte del tejido empresarial y supone una nueva injerencia en la negociación colectiva y en la libertad de empresa.
