El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, informó de que el Consello do Goberno galego analizó este lunes un informe presentado por Recursos de Galicia (RDG) tras la formalización de la compra del parque eólico de Mondigo por 75 millones de euros, la primera instalación que pasa a ser propiedad de esta sociedad pública.
Según anunció Rueda, la adquisición permitirá que “los vecinos que vivan en un radio de 1,8 kilómetros del parque vean reducida su factura de la luz en un 80%”, una medida que beneficiará a alrededor de medio millar de familias del entorno.
El presidente destacó que se trata del mayor esfuerzo económico realizado hasta la fecha en un parque eólico en Galicia con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población mediante retornos económicos y sociales, en línea con las medidas recogidas en la Ley 2/2024, de 7 de noviembre, de promoción de los beneficios sociales y económicos de los proyectos que utilizan recursos naturales de Galicia. “Este es uno de los principales objetivos que buscaba la Lei de Recursos Naturais de Galicia: que los beneficios redunden en el entorno”, subrayó.
La instalación, con una producción anual estimada de 131 GWh, cuenta con 11 aerogeneradores ubicados en los ayuntamientos de Ribadeo y Trabada. La línea de evacuación, de 4,9 kilómetros, transcurre por Trabada y Barreiros. En estos momentos, el parque ya está generando energía de manera regular.
Rueda enmarcó la operación en la apuesta del Gobierno gallego por impulsar las energías renovables con garantías medioambientales y retorno territorial, al tiempo que lamentó que “se hacen cada vez más incomprensibles las oposiciones”, citando como ejemplo el recurso del Gobierno central contra la repotenciación eólica promovida por la Xunta.
Beneficios directos para la ciudadanía
Por su parte, la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, reafirmó que el acuerdo responde a la voluntad de garantizar que la puesta en valor del recurso eólico tenga una traducción real y directa en beneficios para los vecinos, “pasando a estar directamente al servicio de la ciudadanía”, más allá de la propia generación de energía renovable.
Lorenzana definió el descuento como “una medida concreta, inmediata y cuantificable”, basada en el equilibrio, la seguridad jurídica y el retorno social, y señaló que la operación pretende también “servir de ejemplo para los operadores privados”. La titularidad exclusiva de RDG, añadió, permitirá una gestión directa y orientada al interés general, adaptando los beneficios a las necesidades del territorio durante la vida útil del parque.
La conselleira destacó asimismo que la compra se formalizó tras un proceso competitivo de venta a nivel internacional, “relevante porque el parque queda en manos de un operador 100% gallego y va a tener un retorno del 100% de la energía producida a Galicia”. En esa línea, defendió que la operación refuerza la autonomía estratégica de Galicia y alinea la actividad energética con objetivos de interés general: “Generar riqueza en Galicia y que esa riqueza debe traducirse en una mejor calidad de vida para los gallegos y gallegas”, insistió.
Lorenzana avanzó que “en los próximos días se pondrá a disposición una web para que los ciudadanos puedan hacer sus solicitudes” y anunció también un plan industrial que busca abaratar el precio de la energía a empresas del entorno. Los descuentos se aplicarán a través de las comercializadoras eléctricas que se sumen al programa —entre ellas, la propia comercializadora de RDG— y, tras las comprobaciones oportunas, los beneficiarios verán reflejada la bonificación directamente en su factura de la luz.
