l Municipio de Melgaço ha recibido la autorización del Gobierno portugués para avanzar con la constitución oficial de la “Eurocidade do Minho”, una iniciativa de cooperación transfronteriza con los municipios gallegos de Arbo, As Neves, Crecente y A Cañiza. La decisión valida la celebración del Protocolo de Cooperación Transfronteriza entre estas cinco entidades locales y marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones ibéricas de la región.
La aprobación fue formalizada a través del Despacho nº 1346/2026 del Secretario de Estado de Planificación y Desarrollo Regional, con fecha 29 de enero y publicado en el Diário da República el 5 de febrero. La validación legal, respaldada por un informe de la Agência para o Desenvolvimento e Coesão, reconoce la madurez de las relaciones entre estos territorios y autoriza la firma formal del protocolo que unirá administrativamente a las cinco autarquías.
Una herramienta de cohesión y desarrollo
La creación de la Eurociudad se plantea como una estrategia de gestión compartida y no solo como un acto administrativo. Con este estatuto, los municipios podrán adquirir capacidad jurídica para gestionar proyectos comunes y presentar candidaturas conjuntas a fondos comunitarios, además de compartir servicios públicos y equipamientos en ámbitos como salud, deporte o cultura.
La futura Eurociudad también aspira a impulsar una marca turística conjunta centrada en el río Miño, la gastronomía y la naturaleza, al tiempo que busca reducir barreras administrativas que afectan al día a día de las poblaciones de la frontera.
“Dejar de ser periferia para ser un centro de cooperación”
El presidente de la Câmara Municipal de Melgaço, José Albano Domingues, valoró este paso como una oportunidad para convertir la frontera en motor de crecimiento: “El río Miño nunca fue una barrera para nuestras gentes, siempre fue un punto de encuentro. Con esta validación gubernamental damos cuerpo institucional a una vecindad que ya existe en la práctica”, afirmó.
Según Domingues, la Eurociudad permitirá “ganar escala y voz” ante Lisboa, Santiago de Compostela y Bruselas, con un objetivo claro: mejorar servicios y competitividad para quienes viven, trabajan o invierten en el territorio. “Juntos, dejamos de ser periferia para ser un centro de cooperación en la Península Ibérica”, subrayó.
Tras esta autorización, los cinco municipios iniciarán ahora los procedimientos finales para la ceremonia de firma del Protocolo de Cooperación, que se celebrará próximamente y sellará el compromiso de trabajar bajo una misma estructura: la Eurocidade do Minho.
