El presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Juan Manuel Vieites, participó en un encuentro con destacadas personalidades organizado por el Rotary Club Vigo, entidad que celebra este año su centenario. La cita reunió a empresarios de sectores clave como la automoción, la informática, la construcción, el medio ambiente o la conserva, así como a profesionales del ámbito jurídico, financiero, arquitectónico y de la ingeniería.
La presidenta del Rotary Club Vigo, Zaida Llano, explicó que durante el encuentro se analizaron los factores que influyen actualmente en la actividad empresarial y su impacto diferenciado en pequeñas, medianas y grandes empresas. Según destacó, muchos de estos factores no eran relevantes hace años, pero hoy resultan determinantes debido a la evolución socioeconómica y al avance de las nuevas tecnologías. En este contexto, señaló el papel de la inteligencia artificial, la robótica, las comunicaciones y la sociología, advirtiendo también del riesgo de pérdida de valores, un aspecto que Rotary sitúa en el centro de su actividad. La jornada concluyó con un coloquio que evidenció no solo la sintonía profesional, sino también la importancia de las relaciones humanas.
Vieites subrayó el valor de estos foros como espacios de conexión entre el tejido empresarial y la sociedad civil. Destacó que el Rotary Club Vigo, con una sólida trayectoria ligada al servicio, la ética profesional y el compromiso social, se consolida como un actor relevante en el impulso del diálogo sobre los retos económicos y sociales de Vigo y su área.
Durante su intervención, el presidente de la CEG puso el foco en la necesidad de fomentar entornos de colaboración en un contexto económico complejo. Defendió el papel de la empresa no solo como motor de generación de riqueza, sino también como agente de cohesión social, innovación y bienestar. En esta línea, reivindicó el peso del empresariado gallego —formado mayoritariamente por pymes— como pieza clave para el crecimiento económico y la creación de empleo.
Asimismo, abordó los principales desafíos a los que se enfrentan las empresas, como las tensiones en el mercado laboral —especialmente el absentismo y la escasez de determinados perfiles— y la necesidad de contar con marcos regulatorios más estables. También alertó sobre el impacto negativo de la acumulación de costes, rigideces e incertidumbres, que frenan la inversión, e insistió en que la competitividad depende de factores como la seguridad jurídica, la agilidad administrativa y unas condiciones adecuadas para producir en Galicia.
Vieites incidió además en cuestiones estratégicas como la internacionalización, las infraestructuras —con especial referencia al Corredor Atlántico y su impacto en Vigo—, la energía y la colaboración público-privada. En este sentido, defendió avanzar hacia una economía más atractiva para la inversión, capaz de captar nuevos proyectos y reforzar su base industrial.
Por último, señaló retos estructurales como la captación de talento y el relevo generacional, apostando por una mayor conexión entre el sistema educativo y el tejido empresarial para garantizar el futuro productivo de Galicia.
