jueves. 07.05.2026

El avance del último informe climatológico elaborado por MeteoGalicia confirma que Galicia atravesó durante abril una situación meteorológica excepcional marcada por el calor y la ausencia de lluvias. La Comunidad registró el cuarto mes de abril más seco de toda la serie histórica y temperaturas muy superiores a las habituales para esta época del año.

El mes estuvo condicionado por la persistente influencia de las altas presiones, que favorecieron la llegada de masas de aire cálido procedentes del norte de África. Esta situación provocó valores térmicos impropios de la primavera y precipitaciones muy escasas en buena parte del territorio gallego.

Según los datos recogidos en 16 estaciones meteorológicas representativas, la media de precipitaciones acumuladas fue de apenas 35 litros por metro cuadrado entre 1961 y 2026, una cifra que se sitúa un 69 % por debajo del promedio climático habitual, motivo por el que abril es calificado como “muy seco”.

Las lluvias más abundantes se concentraron en el suroeste de la provincia de Ourense, especialmente en las sierras de O Laboreiro, O Xurés y O Larouco, donde se registraron entre 80 y 100 litros por metro cuadrado. Por el contrario, las menores precipitaciones —de entre 10 y 15 litros— se localizaron en zonas de A Terra Chá, As Mariñas Coruñesas y la costa de A Mariña Central y Oriental.

No obstante, el panorama cambió en los últimos días del mes. A partir del 25 de abril se inició un episodio tormentoso provocado por la interacción entre el aire cálido en superficie y el aire frío en capas medias y altas de la troposfera. Entre los días 26 y 28, las tormentas descargaron con intensidad sobre amplias áreas del interior gallego, dejando lluvias torrenciales localizadas, granizadas y abundante aparato eléctrico.

En cuanto a las temperaturas, la media mensual alcanzó los 13,5 grados, 1,6 grados por encima del valor climático normal, lo que permite catalogar el mes como “muy cálido”. La media de las mínimas fue de 6,5 grados y la de las máximas de 18,5.

Los valores más elevados se registraron en las riberas de los ríos Sil, Támega, Avia, Tea y Miño, en la provincia de Ourense, donde los termómetros alcanzaron entre 21,4 y 22,6 grados. En contraste, las temperaturas más bajas se localizaron en las sierras de Serra de Queixa y Serra da Calva, así como en áreas de la comarca de A Limia, con mínimas de entre 3,4 y 4,4 grados.

Galicia vivió el cuarto abril más seco de su historia con temperaturas propias del verano
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