La comunidad gallega concentra casi una de cada siete banderas azules concedidas en el país —794 en total—, situándose entre las tres regiones con mayor número de distintivos, junto a la Comunidad Valenciana y Andalucía. Este reconocimiento internacional, otorgado por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac), valora aspectos como la calidad del agua, la seguridad, la accesibilidad, los servicios y la gestión ambiental.
Como principal novedad de esta edición, Galicia logra por primera vez una bandera azul para una playa fluvial en la provincia de Ourense: Os Franceses, en el municipio de A Veiga. Además, tres arenales estrenan distintivo —Niñóns (Ponteceso), O Laño (Poio) y Pampaído (Sanxenxo)—, mientras que otros seis recuperan la bandera tras no haberla obtenido el año anterior.
Por provincias, Pontevedra vuelve a liderar el ranking gallego con 56 playas galardonadas, seguida de A Coruña con 44 (cinco más que en 2025), Lugo con 17 y Ourense, que entra por primera vez en la lista. Sanxenxo repite como el municipio español con más playas con bandera azul, con un total de 18, mientras que Vigo destaca como la ciudad gallega con más distinciones.
En cuanto a puertos deportivos, Galicia suma 11 instalaciones reconocidas, situándose como la quinta comunidad en este ámbito. También crece el número de centros azules, con 18 en total, incluyendo nuevas incorporaciones en Vigo y A Coruña vinculadas al Instituto Español de Oceanografía.
Además, Galicia se mantiene como líder absoluto en senderos azules, con 72 itinerarios reconocidos, lo que refuerza su posición como destino sostenible. En conjunto, la comunidad alcanza 219 galardones en el programa Bandera Azul, situándose como la segunda región de España con más distinciones, solo por detrás de la Comunidad Valenciana.
La conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, destacó estos resultados como reflejo del compromiso de Galicia con la protección del entorno y la valorización de su litoral, subrayando que estos reconocimientos consolidan a la comunidad como un destino “único” para un turismo responsable y de calidad.
