Jóvenes de la diáspora excavan sus raíces en el Castro de Viladonga
La juventud gallega del exterior vuelve a encontrarse con la tierra de sus antepasados a través del patrimonio. Diecisiete jóvenes de Argentina, Cuba, Uruguay y Venezuela participarán desde este miércoles en un campo de voluntariado cultural en el Castro de Viladonga, en Castro de Rei (Lugo).
El secretario general de la Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, recibió a los participantes en el aeropuerto coruñés de Alvedro, adonde llegaron esta semana para incorporarse a la modalidad cultural del programa Conecta co Voluntariado en Galicia 2026.
La iniciativa, promovida en colaboración con la Dirección Xeral de Xuventude y la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, busca facilitar el reencuentro de las nuevas generaciones de la diáspora con sus orígenes y, al mismo tiempo, involucrarlas directamente en la protección del legado histórico gallego.
El voluntariado se desarrollará entre el 26 de agosto y el 6 de septiembre en el Castro de Viladonga. Durante esos días, los jóvenes trabajarán junto al equipo responsable del yacimiento en tareas de excavación, documentación y conservación arqueológica.
El grupo está integrado por ocho participantes de Argentina, cuatro de Venezuela, tres de Cuba y dos de Uruguay. Su edad media es de 24 años y compartirán la experiencia con alrededor de cinco jóvenes residentes en Galicia, una convivencia concebida para crear vínculos personales entre quienes viven en la comunidad y quienes forman parte de la Galicia exterior.
“Esta experiencia les permite conocer la Galicia de sus padres y abuelos de una manera diferente, viviéndola desde dentro y contribuyendo directamente a conservar un patrimonio que también forma parte de sus raíces”, señaló Rodríguez Miranda.
En el conjunto de sus distintas modalidades, Conecta co Voluntariado en Galicia 2026 reúne este año a cerca de 40 personas de entre 21 y 30 años procedentes de Argentina, Brasil, Cuba, Uruguay y Venezuela.
El secretario general subrayó que estos encuentros pretenden que el vínculo con Galicia continúe una vez que los participantes regresen a sus países. “La juventud del exterior que se acerca a sus raíces es un nuevo puente que construimos entre Galicia y su diáspora”, concluyó.