La Cova Eirós, en el municipio lucense de Triacastela, vuelve a convertirse este verano en un gran laboratorio sobre la prehistoria gallega. Desde el 4 y hasta el 18 de agosto, un equipo formado por más de veinte investigadores desarrolla una nueva campaña de excavaciones, trabajos topográficos y documentación fotogramétrica en este enclave excepcional.
La intervención se centra en finalizar la excavación del denominado nivel 4 y avanzar en el nivel 5, además de ampliar los sondeos para profundizar en la secuencia estratigráfica de la cueva. El objetivo es localizar e identificar nuevos niveles arqueológicos y paleontológicos que permitan reconstruir las distintas etapas de ocupación humana del lugar.
Los especialistas también realizan levantamientos topográficos y registros fotogramétricos del interior de la cavidad. Parte de estos trabajos se extiende a la cercana Gruta de los Blocos, otro espacio con interés para la investigación arqueológica de la zona.
La campaña está codirigida por los arqueólogos Arturo de Lombera y Pedro Rodríguez y reúne a especialistas procedentes de las universidades de Santiago de Compostela, Oviedo, Tarragona y Complutense de Madrid.
Un archivo de la presencia humana
Las excavaciones en el sector de entrada de Cova Eirós comenzaron en 2008. Desde entonces se han recuperado numerosos materiales arqueológicos y restos de fauna dentro de una compleja estratigrafía que documenta ocupaciones desde el Paleolítico medio hasta las fases finales del Paleolítico superior.
La secuencia incluye también evidencias correspondientes a la prehistoria reciente y a la época medieval, lo que convierte la cueva en un amplio archivo sobre la presencia humana en este territorio a lo largo de miles de años.
Entre los hallazgos más relevantes figuran las ocupaciones del Paleolítico medio atribuidas a los neandertales. En esos niveles se documentaron dos hogares, un descubrimiento poco habitual en asentamientos de tanta antigüedad.
Cova Eirós alberga, además, las únicas manifestaciones de arte paleolítico descubiertas hasta el momento en Galicia, circunstancia que sitúa al enclave entre los yacimientos prehistóricos más importantes de la comunidad.
Una inversión de 35.000 euros
El delegado territorial de la Xunta en Lugo, Alfonso Villares, visitó los trabajos acompañado por los codirectores de la excavación y por la alcaldesa de Triacastela, Olga Iglesias.
La intervención se desarrolla mediante un convenio entre la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude y la Universidad de Santiago de Compostela. La Xunta aporta 35.000 euros para el estudio de Cova Eirós y de otros yacimientos situados en la Serra da Enciña da Lastra, en el municipio ourensano de Rubiá.
El Gobierno gallego financia desde 2015 las sucesivas campañas arqueológicas realizadas en la cueva de Triacastela.
El proyecto incorpora también una vertiente divulgativa, con conferencias y encuentros dirigidos a los vecinos de la zona para compartir los avances de la investigación y acercar el patrimonio arqueológico a la población.
