jueves. 12.02.2026

Laxeiro revisita los “Espantallos” de Manuel Sendón con una mirada temporal y narrativa

 La Fundación Laxeiro presenta en Vigo Espantallos 2012-2025, un proyecto en el que el fotógrafo coruñés retoma sus espantapájaros del rural gallego y los convierte en personajes a través de tres secuencias de imágenes realizadas entre 2012 y 2025.
Vista parcial da exposición Espantallos 2012-2025, de Manuel Sendón, na Fundación Laxeiro, onde o artista revisita en secuencias fotográficas a evolución no tempo dos espantapáxaros do rural galego.
Vista parcial da exposición Espantallos 2012-2025, de Manuel Sendón, na Fundación Laxeiro, onde o artista revisita en secuencias fotográficas a evolución no tempo dos espantapáxaros do rural galego.

La Fundación Laxeiro presenta un nuevo proyecto del fotógrafo Manuel Sendón (A Coruña, 1951), que retoma su trabajo sobre los espantapájaros del rural gallego —mostrado en 2014 en Ourense y recopilado en una publicación en 2015— para ofrecer ahora en Vigo una lectura distinta y más centrada en el paso del tiempo.

En esta ocasión, el artista selecciona tres de los múltiples espantapájaros fotografiados por él y los despliega en tres series de imágenes en formato secuencia, realizadas entre 2012 y 2025. Con ello, introduce el factor temporal y propone una contemplación con cierta narratividad, en la que el espectador puede observar la evolución de estas figuras a lo largo de los años, convertidas en auténticos personajes.

El proyecto abre, además, múltiples líneas de reflexión sobre la cultura popular, el reciclaje característico de las culturas campesinas y los vínculos entre funcionalidad y estética. A modo de metáfora visual, sugiere también el estado del agro gallego y, por extensión, la dirección hacia la que se encamina el mundo contemporáneo.

Tres historias y un rural que resiste

Espantallos 2012-2025 nace cuando Sendón constata que los espantapájaros que fotografió entre 2012 y 2014 tienen una vida más larga de lo esperado. Ese hallazgo transforma su mirada: donde antes veía objetos frágiles y efímeros, comienza a reconocer figuras que cambian con el tiempo, con mayor o menor fortuna.

Al darles proyección temporal, el fotógrafo incide tanto en su condición de personajes como en su evolución, construyendo tres relatos con sus peripecias. El desenlace, explica, no siempre pasa por desaparecer: también cabe la posibilidad de resistir o incluso resurgir.

La obra de Sendón, marcada por un equilibrio entre lo documental y lo poético, refuerza aquí el componente narrativo como recurso expresivo para hablar, de forma metafórica, de un mundo rural que parece marchitarse en tiempos de neoliberalismo, pero que continúa resistiendo de manera casi increíble.

Laxeiro revisita los “Espantallos” de Manuel Sendón con una mirada temporal y narrativa
Comentarios