martes. 10.02.2026

El Club 55 acogió la conferencia “La poesía como terapia”, impartida por el médico y poeta sevillano Salvador González Moles, en una sesión centrada en la utilidad humana de la palabra poética: su capacidad de deleitar —“dar placer al espíritu”— y, al mismo tiempo, convertirse en un recurso de acompañamiento ante el sufrimiento, la pérdida o la incertidumbre.

Presentación: de Vigo a la literatura

El acto fue abierto por Ángel Guerra, amigo del conferenciante, quien situó a González Moles en su recorrido profesional y vital. Recordó que lo conoció en Vigo, cuando ejercía como jefe-coordinador del servicio de Urgencias del Centro Médico El Castro. Según relató, su traslado a la ciudad olívica estuvo motivado por el trabajo de su esposa, Margarita Alconchel, registradora de la propiedad, destinada entonces en Vigo.

Guerra subrayó también el itinerario literario del ponente: tras sus primeras incursiones en la escritura, González Moles comenzó a componer siguiendo la estructura métrica y de rima de la Rima Jotabé, creada por Juan Benito Rodríguez Manzanares, quien —según se destacó— lo recibió “muy entrañablemente”. Su afición lo acercó después al portal literario Mundopoesía, donde ha ejercido como moderador adjunto a la administración y director literario de la revista Eco y Latido.

En su intervención, Guerra señaló que la dedicación del autor a la poesía ha terminado convirtiéndose en una “auténtica y fructífera tarea profesional” que, por su proximidad “a la belleza y la verdad”, ha canalizado su sensibilidad y le ha servido de terapia. En ese contexto, lo describió con una referencia bíblica como “un varón de dolores, habituado al sufrimiento” (Isaías 53,3).

Añadió, además, que en la actualidad “acuden a su pericia numerosos colegas a recibir consejo” y que el escritor cuenta con una “extensa producción poética” todavía inédita en su mayor parte. “Aunque a él no le gusta que se diga —afirmó—, Salvador es un auténtico poeta, en el que se conjugan la herencia de la gran tradición lírica española con una frescura moderna, melódica y profunda que deleita”.

Durante la presentación se mencionó asimismo su libro Ingeniería y Poesía, editado con motivo del aniversario de la inauguración de la empresa UG21, Consultores de Ingeniería, de Sevilla, dirigida por su hermano Manolo. González Moles escribe principalmente en castellano, aunque también tiene poesía en gallego y portugués.

Poesía como herramienta: emoción, estructura y aprendizaje

Ya en la conferencia, el autor defendió que la poesía cumple una función que va más allá de la estética: ayuda a nombrar lo que duele, a ordenar la experiencia y a transformar la emoción en sentido. En su recorrido por el “oficio” del poema, se apoyó en definiciones y referencias —como Percy B. Shelley y Juan Bautista Bergua— para subrayar la dimensión espiritual y ética de la belleza, y advirtió sobre la confusión frecuente entre poesía y textos sin trabajo formal.

González Moles explicó también un esquema de lectura y construcción del poema (introducción, nudo y desenlace) y abordó formas poéticas como el soneto, la silva, las liras o las décimas, defendiendo la importancia de “hacer el poema desde abajo”, desde la base técnica, antes de aspirar al resultado final.

Lope, Hernández y Domenchina: del dolor a la esperanza

La sesión incluyó lecturas y comentarios de textos vinculados a la tradición lírica española. Entre los momentos destacados estuvo el análisis del soneto de Lope de Vega “¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?”, al que el conferenciante se refirió como un “soneto sanador”, planteando si el poeta encontraba alivio o mayor tormento en el acto de escribir.

El bloque de los “sonetos dolientes” llevó al público a Miguel Hernández, con referencias a la Elegía a Ramón Sijé y a las Nanas de la cebolla, como ejemplo de poesía nacida de una vida marcada por la carencia y el sufrimiento. También se abordó el exilio y el olvido literario con la figura de Juan José Domenchina, con lectura de “Mañana será Dios”, un poema atravesado por la noche, la angustia y el amanecer.

Sobre ruedas
Sobre ruedas de Salvador González Moles.

En el tramo final, González Moles compartió piezas vinculadas a la experiencia clínica y hospitalaria —ictus, leucemia, transfusiones— y a la observación de lo cotidiano en esos espacios. En ese marco situó su poema “Las ruedas”, donde la dureza del sufrimiento se contrapone a un cierre de gratitud y esperanza.

Un cierre: la palabra como acompañamiento

La conferencia concluyó con una defensa de la poesía como ejercicio de verdad: una herramienta para mirar sin miedo, reconciliarse con los errores y convertir lo áspero en respirable. El Club 55 cerró así una sesión que, más allá de la reflexión literaria, propuso la poesía como un lugar donde el dolor puede decirse y, al decirse, compartirse.

Salvador González Moles defiende en el Club 55 “la poesía como terapia” y como vía de...
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