En el ecuador de la cuadragésima sexta edición de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), el Pabellón 9 de IFEMA se ha consolidado como el epicentro del modelo turístico que Galicia proyecta para el futuro. Mientras la feria bate récords globales con una participación internacional que crece un 11 % y un impacto económico para Madrid de 500 millones de euros, la delegación gallega aprovecha este escaparate mundial para asentar las bases de lo que será su gran reto inmediato: la preparación del Xacobeo 2027 bajo el marchamo de Galicia Calidade.
Galicia llega a esta cita con los deberes hechos. Tras cerrar un 2025 excepcional con cerca de 7 millones de turistas, la comunidad ha demostrado que su apuesta por la calidad y la desestacionalización funciona. La Xunta de Alfonso Rueda, Presidente del Gobierno de Galicia, ha destacado en sus que la rentabilidad hotelera ha crecido un 5,4 %, alcanzando ingresos superiores a los 366 millones de euros.
El éxito no es solo cuantitativo. Galicia lidera a nivel nacional los distintivos “Q” de Calidad y “S” de Sostenibilidad, una medalla que hoy luce con orgullo en Madrid. El uso de herramientas como el Bono Turístico, que movilizó 2,5 millones de euros en consumo directo el pasado año, ha servido de ejemplo en los foros de FITUR Experience (Pabellón 12) como modelo de éxito en la colaboración público-privada.
El Camino de Santiago sigue siendo el gran embajador. Con el Camino Portugués superando los 100.000 peregrinos y Tui consolidada como la gran puerta de entrada, el reto para 2026 es la gestión de esa carga. En los pasillos de FITUR se debate intensamente sobre la sostenibilidad de las rutas jacobeas; asegurar el suministro de agua y la gestión de residuos ante el aumento previsible de caminantes es una prioridad absoluta para el presupuesto de 125 millones de euros que la Xunta ha destinado para este ejercicio.
Uno de los grandes objetivos de Galicia en esta feria es la diversificación. Para evitar la saturación de las Rías Baixas o el casco histórico de Santiago de Compostela -donde se lucha contra la “parque-tematización”-, la promoción gallega se centra este año en:
Turismo Termal: Posicionar a Ourense como referente europeo de salud.
Geodestinos: Potenciar zonas como Valdeorras y A Mariña Lucense para combatir el declive demográfico a través del turismo activo.
Digitalización rural: Asegurar que las pequeñas casas de turismo rural cuenten con herramientas de gestión inteligente para competir en el mercado global.
En línea con el lema de FITUR TechY de este año, “De robot a aliado”, Galicia reivindica que la tecnología debe estar al servicio de la hospitalidad. La captación y retención de talento sigue siendo un reto pendiente; dignificar las condiciones laborales es la única vía para paliar la falta de personal cualificado en un sector que es el alma de la economía gallega.
Galicia no solo viene a FITUR a mostrar su paisaje y gastronomía, sino a confirmar que su crecimiento inteligente -basado en la “España Verde” y la identidad local- es la respuesta a los desafíos climáticos y sociales que enfrenta el turismo en 2026.
