viernes. 26.06.2026

Galicia volvió a situarse hoy en Bruselas como una de las voces de referencia en la defensa del futuro de la pesca europea. La comunidad lideró la presentación de una posición común de las regiones marítimas sobre la orientación que debe tomar la futura reforma de la Política Pesquera Común, en un momento clave para el sector por la evaluación del reglamento vigente, la futura Visión 2040 y la próxima programación financiera comunitaria.

El debate, celebrado bajo el título “Trazar la reforma de la PPC para garantizar el futuro de la pesca y las comunidades costeras de Europa”, fue organizado por la Xunta de Galicia en cooperación con el Comité Europeo de las Regiones y la Conferencia de Regiones Periféricas Marítimas. La cita reunió a eurodiputados, representantes de alto nivel de la Comisión Europea, responsables políticos regionales y colectivos profesionales del sector pesquero y acuícola europeo.

El objetivo fue trasladar a las instituciones comunitarias un mensaje claro: la sostenibilidad ambiental es imprescindible, pero no puede desligarse de la viabilidad económica y social de las flotas, de la industria transformadora y de las comunidades litorales que dependen del mar.

Una etapa decisiva para la pesca europea

La conselleira do Mar, Marta Villaverde, que preside el Grupo de Trabajo de Pesca de la CRPM, advirtió durante su intervención de que la Unión Europea afronta una etapa decisiva para definir el modelo pesquero de las próximas décadas.

Villaverde recordó que la evaluación de la Política Pesquera Común actual, la elaboración de la Visión 2040 y la futura programación financiera marcarán el rumbo de un sector que necesita certezas, inversiones y una regulación adaptada a la realidad de quienes trabajan en el mar.

La conselleira defendió que los objetivos ambientales son irrenunciables, pero alertó de que no habrá una sostenibilidad ecológica duradera si las actividades pesqueras dejan de ser viables desde el punto de vista económico y social. En este sentido, reclamó un reequilibrio entre los tres pilares de la sostenibilidad: el ambiental, el económico y el social.

También subrayó que Europa no puede aspirar a reforzar su autonomía estratégica y alimentaria mientras aumenta su dependencia de productos pesqueros importados de terceros países.

Reequilibrar la Política Pesquera Común

El manifiesto impulsado por Galicia y la CRPM plantea una revisión de la Política Pesquera Común que tenga más en cuenta el impacto real de las decisiones comunitarias sobre el litoral europeo.

El documento reclama que Bruselas evalúe las consecuencias socioeconómicas de sus medidas antes de aprobar nuevas restricciones que puedan afectar a la actividad pesquera, al empleo y a la vida de las comunidades costeras.

Uno de los puntos centrales del texto es la necesidad de abandonar enfoques excesivamente punitivos, especialmente en cuestiones como el deber de desembarque. Frente a ese modelo, las regiones marítimas proponen una visión más pragmática, basada en la prevención, la selectividad de las artes, la innovación científica y la cooperación con el propio sector.

La idea de fondo es avanzar hacia una pesca más sostenible, pero también más realista, capaz de combinar la protección de los recursos marinos con la continuidad de las empresas, las lonjas, la transformación, la comercialización y los empleos vinculados al mar.

Descarbonizar sin bloquear la renovación de la flota

La descarbonización de la flota ocupa un lugar destacado en la posición común defendida en Bruselas. Galicia y las regiones marítimas europeas consideran que la transición energética es una prioridad, pero advierten de que debe acompañarse de herramientas que permitan renovar los buques y mejorar su eficiencia, seguridad y sostenibilidad.

En este sentido, el manifiesto reclama eliminar con urgencia los actuales límites de capacidad de arqueo que dificultan la sustitución de barcos por unidades más limpias, modernas y seguras para las tripulaciones.

La renovación de la flota no se plantea únicamente como una cuestión ambiental, sino también laboral y tecnológica. Buques más eficientes pueden reducir emisiones, mejorar las condiciones de trabajo a bordo, incorporar nuevas tecnologías y reforzar la competitividad del sector europeo frente a otros mercados.

Menos burocracia, misma trazabilidad

Otra de las demandas trasladadas a Bruselas fue la simplificación normativa. El sector pesquero europeo lleva años denunciando una carga administrativa creciente que, en muchos casos, consume tiempo y recursos que las empresas necesitan para mantener su actividad.

El documento defendido por Galicia pide reducir la asfixia burocrática sin rebajar en ningún caso los estándares de control, seguridad alimentaria o trazabilidad. La simplificación, según este planteamiento, debe servir para hacer más eficiente la gestión, no para debilitar las garantías del producto europeo.

La trazabilidad se mantiene como un elemento esencial para defender la calidad de los productos pesqueros comunitarios y para diferenciar a las flotas europeas frente a importaciones que no siempre cumplen los mismos requisitos ambientales, sanitarios o sociales.

Igualdad de condiciones frente a terceros países

La dimensión exterior de la Política Pesquera Común fue otro de los grandes ejes del debate. Galicia reclamó reforzar el principio de igualdad de condiciones, conocido como level playing field, para evitar que los productores europeos compitan en desventaja frente a importaciones procedentes de países con menores exigencias.

Marta Villaverde defendió que los productos pesqueros y acuícolas que llegan al mercado europeo deben cumplir los mismos estándares ambientales, sanitarios y sociales que se exigen a las flotas y empresas comunitarias.

Para Galicia, este punto resulta esencial para evitar asimetrías comerciales desleales, proteger al consumidor, defender el empleo en las zonas costeras y garantizar que la sostenibilidad no sea solo una exigencia interna, sino una regla común para todos los productos que se comercializan en la Unión Europea.

Las regiones, pieza clave de la gobernanza europea

El director general de Relaciones Exteriores y con la Unión Europea, Jesús Gamallo Aller, destacó durante la jornada el papel indispensable de las administraciones regionales en la gobernanza europea de la pesca.

Gamallo recordó que las regiones marítimas conocen de primera mano la realidad de las comunidades costeras y cuentan con competencias vinculadas al desarrollo territorial, lo que les otorga una posición privilegiada para diseñar y aplicar políticas integradas.

Desde esta perspectiva, Galicia defendió que la futura Política Pesquera Común no puede construirse desde una visión uniforme ni alejada del territorio. Las necesidades de las flotas, de la industria, de la acuicultura y de las comunidades costeras varían entre regiones, por lo que resulta imprescindible escuchar a quienes gestionan y viven esa realidad de forma directa.

Un clamor compartido por las flotas del sur de Europa

Las conclusiones del encuentro recogieron demandas coincidentes de flotas y representantes del sector de España, Francia, Italia y Portugal. Todas ellas apuntan a la necesidad de una reforma que garantice la sostenibilidad de los recursos, pero también la supervivencia de las actividades pesqueras y de los territorios que dependen del mar.

Marta Villaverde cerró su intervención con un mensaje directo a las instituciones comunitarias: las decisiones sobre el futuro del mar europeo no pueden construirse al margen de quienes viven de él.

La conselleira insistió en que las regiones están preparadas para asumir su responsabilidad, pero reclamó que se escuche al sector y que se reconozca el papel estratégico de la pesca en la seguridad alimentaria, el empleo, la cohesión territorial y la identidad marítima de Europa.

“Sin flotas viables no hay seguridad alimentaria, sin industria de transformación competitiva se pierde empleo, y sin comunidades costeras vivas, simplemente no hay Europa marítima”, concluyó.

Con esta posición, Galicia busca que la futura reforma de la Política Pesquera Común no sea solo una revisión normativa, sino una oportunidad para construir un modelo pesquero europeo más equilibrado, más justo y más comprometido con el futuro de las comunidades que sostienen desde hace generaciones la economía y la cultura del mar.

Galicia lleva a Bruselas la voz de la pesca europea: “Sin flotas viables no hay Europa...
Comentarios