La Xunta de Galicia ha vuelto a trasladar en Bruselas su preocupación por el desarrollo del Corredor Atlántico y por la falta de inversiones suficientes en la comunidad. El director general de Relaciones Exteriores y con la Unión Europea, Jesús Gamallo, asistió a la cuarta reunión del Foro del Corredor Atlántico de Transporte Europeo, organizada por la Comisión Europea, donde se analizaron los avances de esta infraestructura estratégica para el conjunto del continente.
Durante el encuentro, distintos actores institucionales y operativos expusieron el estado de sus actuaciones. La intervención del comisionado del Corredor Atlántico en España, José Antonio Sebastián, volvió a evidenciar, según la Xunta, la escasa atención del Gobierno central a Galicia. De los 1.051 millones de euros anunciados como inversión en el Corredor Atlántico este año, menos de 40 millones estarían destinados a la comunidad gallega.
La presencia de la delegación gallega en Bruselas responde, según el Gobierno autonómico, a la necesidad de hacer un seguimiento directo y riguroso de las decisiones que afectan al noroeste peninsular. La Xunta sostiene que no está recibiendo del Ejecutivo central información técnica suficiente, directa y fluida sobre el desarrollo de la red.
Para Galicia, el Corredor Atlántico es una infraestructura prioritaria por su impacto en la competitividad económica, la logística, la conexión con Portugal y la posición estratégica de la comunidad dentro de la red europea de transportes.
En este contexto, la Xunta reclama al Estado la presentación de un Plan Director definitivo, transparente y coordinado con Portugal, en el que se detallen actuaciones, inversiones y calendarios. El Gobierno gallego considera que esta planificación es imprescindible para desbloquear obras clave como la Salida Sur de Vigo, cuyos retrasos podrían aplazar la conexión ferroviaria de alta velocidad con Oporto al menos hasta 2038.
La Administración autonómica también exige avances en otras actuaciones pendientes, como la finalización de la doble vía en la conexión con Madrid, la Variante de Ourense y las variantes de Os Peares-Canabal y Rubián, en Lugo.
Otro de los puntos prioritarios para la Xunta es la adaptación progresiva de la red ferroviaria gallega al ancho internacional, sustituyendo el actual ancho ibérico que predomina en más del 80 % de la red. Galicia propone comenzar por el tramo Santiago-Ourense y extender posteriormente esta adaptación al conjunto del Eje Atlántico.
En el ámbito logístico y de mercancías, el Gobierno gallego reclama además un mayor apoyo europeo para que los puertos de Vigo y Ferrol sean reconocidos como infraestructuras esenciales dentro de la Red Básica transeuropea con horizonte 2030, en lugar de permanecer en la Red Global, prevista para 2050.
La Xunta defiende la necesidad de articular dos grandes ejes ferroviarios de mercancías, uno norte y otro sur, e impulsar una nueva terminal en el entorno de Betanzos que dé servicio a los puertos exteriores de A Coruña y Ferrol.
Con estas demandas, Galicia busca garantizar una integración plena en el Corredor Atlántico, reforzar la cohesión territorial del noroeste y mejorar la competitividad de sus empresas en el marco europeo.
