La jornada inaugural contó con la participación del conselleiro de Educación de la Xunta de Galicia, Román Rodríguez, quien destacó el papel fundamental de la Formación Profesional y, en particular, de las EFAs como modelo educativo basado en el aprendizaje práctico, la vinculación con el territorio y la formación integral.
A lo largo del congreso se desarrollaron diversas actividades formativas, ponencias y talleres centrados en la innovación pedagógica, las metodologías activas y la conexión directa con el ámbito profesional. Uno de los ejes principales fue el intercambio de buenas prácticas entre centros, especialmente aquellas relacionadas con la formación en empresas y el aprendizaje basado en contextos reales.
El balance de esta edición es altamente positivo, tanto por la participación como por la calidad de las propuestas presentadas. Las EFAs consolidan así este encuentro como un espacio clave para el crecimiento profesional del profesorado y la mejora continua de su modelo educativo.
Desde la organización destacaron también el valor de Vigo como sede, así como la buena acogida y la implicación de las entidades colaboradoras, reafirmando el compromiso de las EFAs con una formación próxima al tejido empresarial e institucional, práctica y orientada al futuro.
La Escola de Verán se cerró con un mensaje claro: seguir avanzando en un modelo educativo precursor que sitúa al alumnado y al medio rural en el centro, que se diseña atendiendo a las necesidades reales con la colaboración de empresas e instituciones, y que apuesta por la formación integral. En España, las EFAs agrupan más de 50 ciclos formativos y cuentan con 6.000 alumnos.
Las EFAs en Galicia
Las EFAs tienen una larga trayectoria en Galicia. Más de 50 años avalan el trabajo desarrollado por los centros EFA A Cancela, en As Neves; EFA Fonteboa, en Coristanco; y EFA Piñeiral, en Arzúa. Desde su implantación, estos centros han situado siempre a las personas en primer lugar y han apostado por el aprendizaje basado en la alternancia entre el aula y la empresa.
En la actualidad, la oferta formativa reglada de los tres centros abarca desde la ESO hasta un catálogo de más de veinte ciclos formativos, presenciales y semipresenciales, en los que cerca de 1.000 estudiantes se formaron durante este curso en contacto constante con su realidad profesional.
La experiencia y el impacto de las EFAs en el medio rural se vio reflejada en la participación de su secretaria general, Belén Rodríguez, en el encuentro celebrado la pasada semana con la ministra de Educación y representantes de entidades del sector educativo y del deporte, en el marco del desarrollo de un nuevo Real Decreto sobre centros de Formación Profesional.
El evento, organizado con la consultora LLYC —Llorente y Cuenca—, tuvo como objetivo abordar cuestiones estratégicas para garantizar una implantación eficaz y equitativa de la nueva normativa, especialmente en territorios con características singulares como el rural gallego.
Belén Rodríguez trasladó la importancia de una adaptación territorial de la legislación, teniendo en cuenta la dispersión geográfica y las limitaciones de transporte propias del medio rural. En este sentido, advirtió de que la obligación de que microempresas, pymes y autónomos asuman los costes de alojamiento y desplazamiento del alumnado en prácticas, tal y como recoge el Estatuto del Becario, podría desincentivar su participación.
“Esto dificultará tanto la titulación del alumnado como el desarrollo socioeconómico local”, señaló.
Asimismo, Rodríguez incidió en la necesidad de resolver las barreras administrativas que afectan al alumnado migrante. Actualmente, los estudiantes en situación irregular que no disponen de pasaporte en vigor encuentran serias dificultades para obtener el número de afiliación a la Seguridad Social, requisito indispensable para realizar las prácticas formativas. Esta situación, indicó, “interrumpe su itinerario educativo y limita sus oportunidades de integración”.
Por ello, solicitó una vía de flexibilización técnica o una coordinación interministerial que permita dar respuesta a estos casos.
Para terminar, defendió un enfoque basado en la excelencia educativa sin distinción de titularidad dentro de la Red de Centros de Excelencia de FP. En este sentido, destacó el papel de las EFAs, con más de 50 años de experiencia y pioneras en la alternancia aula-empresa, como agentes clave del sistema.
“Reconocer a centros concertados con trayectoria y resultados contrastados contribuiría a garantizar la equidad de oportunidades, especialmente en el medio rural, y a optimizar los recursos públicos existentes”, afirmó.
