domingo. 14.07.2024

José María Pérez González, Peridis para el gran público, es la viva imagen de la polifacética genialidad. Humorista nato, domina con maestría el arte de la viñeta política, pero su verdadera pasión reside en el Románico, un campo en el que se ha convertido en un auténtico experto.

Su formación como arquitecto podría parecer una mera anécdota biográfica, pero resulta fundamental para comprender su profunda conexión con el patrimonio histórico. Y por si fuera poco, este hombre renacentista también ha cultivado la escritura, regalándonos novelas históricas de gran valor.

Memoria y patrimonio: dos caras de la misma moneda

Invitado por la Fundación Filomena Rivero en Redondela, Peridis no llegó para hablar de un tema en concreto, sino de dos caras de la misma moneda: patrimonio y memoria. Con la ironía y sencillez que lo caracterizan, comparó su visita con la de aquel que acude a un evento para promocionar su último libro. En su caso, la obra en cuestión era su monumental enciclopedia del Románico, una obra de 69 tomos que ha encontrado su lugar en bibliotecas de prestigio como la de Pekín o las más importantes de América.

Un humorista con alma de enciclopedia.

Un niño entre ruinas, un adulto entre tesoros

Para entender la esencia de este sabio entrañable y humano, es necesario viajar a sus raíces. Nacido en Aguilar de Campoo, tierra palentina marcada por la historia, Peridis creció rodeado de ruinas, pero no de ruinas cualquiera, sino de aquellas que guardaban en su seno la memoria de cántabros, romanos y visigodos. Un escenario de excepción que forjó su sensibilidad y su profunda conexión con el patrimonio.

Aguilar de Campoo: Un crisol de historia

Las tierras de Aguilar de Campoo fueron testigos de la coronación de Alfonso X el Sabio y del desembarco de Carlos V en Laredo tras su regreso de Alemania. Un escenario rebosante de historia que impregnó la infancia de Peridis.

Su madre decidió establecer la vivienda familiar en este entorno privilegiado, donde el joven José María se vio rodeado de edificaciones románico, gótico y renacentista, así como de ruinas militares que despertaron en él una fascinación por el pasado.

El Monasterio de Santa María la Real, el Monasterio de Santa Clara, la Colegiata de San Miguel, el Castillo medieval y las murallas se convirtieron en sus compañeros de juegos, alimentando su sueño de dedicar su vida a la restauración de ese patrimonio que tanto amaba.

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Su figura nos recuerda que la cultura no es un lujo, sino una necesidad, y que el patrimonio es un legado que debemos cuidar y transmitir a las generaciones venideras.

Un legado cultural y un compromiso social

En 1921, don Miguel de Unamuno visitó Aguilar, dejando constancia de su paso en un artículo que se incluiría en su obra "Andanzas y visiones españolas". Un hecho que inspiró el título de la conferencia que Peridis ofreció en la Fundación Filomena Rivero: “Medio siglo recuperando patrimonio: hasta una ruina puede ser una esperanza”.

Más allá del Románico: Un hombre de acción

La vida de Peridis no se limita al mundo académico. Es un hombre preocupado por dar soluciones a los retos que enfrenta la sociedad, tal y como lo demuestra su creación de las escuelas taller, una iniciativa pionera que ha permitido a miles de personas desempleadas acceder a un oficio mientras reciben una remuneración.

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Peridis, tras la entrevista con el director de Diario Luso-Galaico, Roberto Ledo. 

Un ejemplo a seguir

Peridis es un ejemplo de que la pasión, la curiosidad y el compromiso pueden dar lugar a una vida extraordinaria. Un hombre que ha sabido combinar el humor con la erudición, la acción con la reflexión, y el amor por el pasado con la mirada puesta en el futuro.

Su figura nos recuerda que la cultura no es un lujo, sino una necesidad, y que el patrimonio es un legado que debemos cuidar y transmitir a las generaciones venideras.

Peridis: Un sabio entrañable entre ruinas y viñetas
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