El magistrado del Tribunal Supremo José Luis Seoane Spiegelberg aseguró en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de la Ciudad de Santiago (RSEAPS) que “el Derecho es un producto contingente, un constructo histórico”, que exige a los operadores jurídicos un esfuerzo constante de adaptación a los cambios sociales.
Durante su participación en una mesa de debate sobre los cambios sociales, el Derecho Privado y los derechos de las personas en el siglo XXI, Spiegelberg subrayó que el Derecho no es ajeno a la evolución de la sociedad. Citando al filósofo brasileño Miguel Reale, señaló que “en esta sociedad cambiante el Derecho muda frecuentemente”, lo que genera nuevos conflictos o nuevas formas de abordarlos. En este sentido, recordó la reflexión del jurista italiano Piero Calamandrei, quien afirmaba que “las leyes no dejan de ser una frágil red a través de cuyas mallas presiona, y a veces desborda, la realidad social”.
El magistrado centró buena parte de su intervención en analizar la evolución reciente del Derecho Civil, al que definió como “el Derecho más próximo a las personas”, ya que regula la vida de los ciudadanos desde el nacimiento hasta después de la muerte, a través de instituciones como la herencia.
Entre los cambios más relevantes, abordó el fenómeno de la contratación en masa y la generalización de las condiciones generales de contratación en servicios esenciales como agua, electricidad, telefonía, seguros o productos bancarios. Según explicó, este modelo “hace quebrar el principio de la libre autonomía de la voluntad”, al imponer a los consumidores cláusulas establecidas por grandes empresas.
También destacó el creciente papel de la protección de consumidores y usuarios, impulsada por asociaciones que promueven acciones colectivas, así como el impacto de la integración de España en la Unión Europea. En este sentido, recordó la incorporación de la Directiva comunitaria 90/13, que protege los derechos de los consumidores como un principio de orden público, lo que, a su juicio, ha supuesto “un nuevo reto para la Administración de Justicia, desbordada por reclamaciones de esta naturaleza”.
Spiegelberg señaló además que la entrada de España en la UE implicó la asunción de toda la normativa comunitaria bajo el principio de primacía, de modo que, en caso de conflicto, el Derecho europeo prevalece sobre el interno. “Los jueces españoles se han convertido también en jueces comunitarios”, afirmó, aludiendo al diálogo judicial con el Tribunal de Justicia de la Unión Europea a través de las cuestiones prejudiciales.
El magistrado se refirió igualmente a la transformación del modelo de familia, con la aparición de nuevas realidades como las parejas de hecho, las familias reconstituidas, los matrimonios entre personas del mismo sexo o las familias monoparentales, así como a los retos jurídicos derivados de las técnicas de reproducción asistida y cuestiones como la gestación subrogada.
Por último, destacó el profundo cambio en el tratamiento jurídico de la discapacidad, basado ahora en los principios de autonomía y respeto a la voluntad, deseos y preferencias de las personas afectadas. Este nuevo enfoque ha supuesto la eliminación de las declaraciones de incapacidad —que calificó como una “auténtica muerte civil”— y su sustitución por medidas de apoyo, preferentemente voluntarias frente a las judiciales.
