Un año más, la fe y la tradición se dieron cita en O Porriño. Creyentes católicos, agnósticos, turistas y numerosos peregrinos en el Camino de Santiago se congregaron en la iglesia de Santa María para el acto religioso que mayor número de ciudadanos convoca en la localidad: la misa solemne y la posterior Procesión del Santo Cristo de la Agonía.
Cambio de Párroco y Autoridades Presentes
La jornada estuvo marcada por la presentación oficial del nuevo párroco. La misa, presidida por el obispo de la Diócesis Tui-Vigo, Antonio Valín, y concelebrada por varios sacerdotes, dio comienzo con la bienvenida a Ángel Bastos Vázquez, quien releva a Joaquín Estévez Estévez al frente de la parroquia.
El obispo Valín, en alusión a este cambio, enmarcado en una reestructuración más amplia de la Diócesis, señaló que responde a que "vienen tiempos de cambios que tiene que ir asumiendo esta Iglesia que aquí camina".
El acto religioso contó con una nutrida presencia institucional. Asistieron miembros del grupo de Gobierno municipal encabezados por el primer edil, Alejandro Lorenzo, junto a mandos del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y la Policía Local. También estuvieron presentes el presidente de la Diputación de Pontevedra, Diego López Dieguez, la diputada del Parlamento gallego, Felisa Rodríguez, y el portavoz socialista en el Ayuntamiento de O Porriño, David Alonso Bargiela, entre otras autoridades.
La Eucaristía, con la participación del Coro Parroquial de Santa María, superó el aforo del santuario, obligando a muchos feligreses a seguir la ceremonia desde las afueras del recinto. Al concluir la misa, el alcalde Lorenzo hizo entrega de un regalo al sacerdote saliente, Joaquín Estévez, en recuerdo de sus años de labor pastoral, un momento de gran emoción interrumpido por los aplausos del público.
Emotividad y la Obra de Julián de Puga
Minutos antes del mediodía, la venerada talla era trasladada desde su Capilla. Esta obra, del escultor barroco Julián de Puga y realizada en 1730, representa la agonía de Jesucristo con una notable expresión de dolor. La imagen fue escoltada por la Banda de Guerra de la Brilat Galicia VII.
Durante la ceremonia, se produjeron varios gestos emotivos. En el momento de darse la paz, el alcalde Alejandro Lorenzo rompió el protocolo para acercarse a la bancada contraria y mostrar su cariño a Juanilla, vecina de la localidad y centenaria. Acto seguido, Lorenzo también se fundió en un apretón de manos con el responsable de Comercio y Fiestas Especiales del Concello de Vigo, Ángel Rivas, y con el portavoz de la oposición socialista, David Alonso.
Broche de Oro en Procesión
Finalizada la misa, la imagen del Santo Cristo de la Agonía fue sacada de la iglesia bajo los acordes del himno nacional, interpretado por la Banda de Guerra de la Brilat Galicia VII y acompañada por una ovación.
A continuación, la procesión recorrió la calle Ramón González, principal vía peatonal de la urbe. La comitiva, seguida por las autoridades religiosas, civiles y militares, fue arropada por una multitud a lo largo de su recorrido. Al llegar frente a la plaza Arquitecto Antonio Palacios, el trono fue girado hacia la fachada del Concello de O Porriño en señal de saludo a la administración municipal.
La procesión concluyó con la llegada a la Capilla del Santísimo Cristo de la Agonía al son de los acordes de la Banda de Gaitas Os Coribantes. En este templo, el obispo Valín animó a perseverar en el fervor y la fe ante la aclamada imagen sagrada, impartiendo la bendición final a todos los presentes.
José María Navlet (texto, fotografía y vídeos).

