Hay inauguraciones que trascienden la condición de acto cultural para convertirse en un acontecimiento histórico. Eso fue lo que ocurrió en el Edificio Castelao del Museo de Pontevedra con la apertura de Eternos son os soños, la gran exposición antológica de José Freixanes. Concebida por el propio pintor durante sus últimos años de vida y culminada tras su fallecimiento, la muestra reúne las obras que marcaron las dos últimas décadas de su trayectoria artística, convirtiéndose en un viaje íntimo por un universo creativo donde pintura, costura, escritura y reflexión existencial dialogan con absoluta libertad. La emoción de la familia, el respaldo unánime de las principales instituciones culturales de Galicia y la masiva respuesta del público confirmaron que el legado de Freixanes permanece más vivo que nunca y que su obra continúa iluminando el arte gallego con la misma intensidad con la que fue concebida.
