Arcos de Valdevez volverá a situarse en el mapa nacional de la divulgación científica con la celebración, del 12 al 15 de marzo, de la segunda edición de Alto Minho Fest, un evento que aspira a consolidarse como uno de los mayores encuentros de ciencia en Portugal.
Promovido por el municipio a través del Centro de Ciência Viva de Arcos de Valdevez y de las Oficinas de Creatividad Himalaya, el festival cuenta con el apoyo de Ciência Viva, de la CIM Alto Minho —que celebra su 30º aniversario— y del CENFIPE, además de la colaboración de universidades, escuelas y empresas.
“Comunicamos ciencia, desarrollamos proyectos educativos y rendimos tributo a las enseñanzas y a la visión de científicos e inventores arcuenses”, explica el director del festival, José Carlos Fernandes. El responsable subraya que, en esta segunda edición, la respuesta ha superado todas las expectativas: “Ya no hay espacio para todos los que desean participar”.
En su estreno, pese a unas condiciones meteorológicas adversas, el evento congregó a cerca de 5.000 personas. “Tuvo un gran impacto en el mundo académico y en la sociedad, posicionando este centro como un referente en la promoción de lo que llamamos ciencia ciudadana”, destaca Fernandes.
El objetivo es claro: acercar la ciencia a la sociedad, fomentar el diálogo abierto y promover la reflexión conjunta sobre cuestiones relacionadas con la mente, el cerebro y la cognición, así como con la salud y el bienestar.
La programación incluye más de 50 oradores y más de 40 proyectos de ciencia y tecnología diseñados para que los asistentes vivan experiencias prácticas. Se suman 30 talleres dirigidos a todas las etapas educativas —desde preescolar hasta la enseñanza universitaria—, espectáculos de ciencia, magia y humor, y dos exposiciones dedicadas al cerebro.
Con la colaboración del CENFIPE se desarrollarán cinco acciones formativas de corta duración orientadas a docentes, centradas en temáticas de interés educativo. El programa incorpora también propuestas como el BBT, el turismo científico y una caminata científica, además de un seminario conducido por dos enfermeras que trabajan con pacientes oncológicos.
Coincidiendo con el festival, el Centro de Ciência Viva inaugurará una nueva sala dedicada a la comunicación científica, que acogerá actividades como robótica y otras iniciativas tecnológicas.
Para José Carlos Fernandes, el propósito es ambicioso: “Una gran producción enfocada en la comunicación de la ciencia, descomplicándola y haciéndola accesible al gran público, a especialistas, investigadores, familias y a todos los públicos, en una perspectiva de ciencia ciudadana”.
Durante cuatro días, Arcos de Valdevez se transformará así en un laboratorio abierto donde el conocimiento sale de las aulas y los centros de investigación para encontrarse con la comunidad.
