El proyecto SPARC y la planta de semiconductores fotónicos que la Zona Franca de Vigo construye en el Parque Tecnológico y Logístico (PTL) han movilizado hasta el momento 110 millones de euros entre capital, subvenciones y préstamos.
La iniciativa dotará a Vigo de la única fábrica de chips fotónicos de España y de una de las tres existentes en Europa. Su puesta en marcha reforzará la posición de la ciudad en una industria tecnológica de alto valor añadido y con aplicaciones en sectores como las telecomunicaciones, la automoción, la defensa, la medicina y la computación.
El proyecto acaba de obtener una subvención de 6,25 millones de euros procedente del programa de Incentivos Regionales. SPARC es la única iniciativa gallega seleccionada en esta convocatoria. La ayuda permitirá desbloquear otros 56,8 millones de euros de financiación, garantizar la continuidad de los puestos de trabajo actuales y respaldar la creación de 90 nuevos empleos.
Representantes institucionales visitaron las oficinas de la compañía, donde fueron recibidos por el director tecnológico del proyecto, Francisco Soares. Durante el encuentro, el equipo de ingeniería explicó las líneas de trabajo que desarrolla y el avance de la futura planta.
Cerca de 12 millones en subvenciones
Con la nueva aportación, SPARC acumula cerca de 12 millones de euros en subvenciones públicas. De esta cantidad, casi cinco millones proceden de diferentes convocatorias del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), destinadas a financiar proyectos empresariales de investigación, desarrollo tecnológico y cooperación.
La compañía también obtuvo más de un millón de euros a través del programa IPCEI, dirigido a impulsar proyectos industriales y cadenas de valor consideradas estratégicas para la Unión Europea.
El esquema financiero incorpora además una participación de 17,2 millones de euros de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y tres millones aportados por Vigo Activo, la sociedad de capital riesgo de la Zona Franca.
En el apartado privado, Indra ha comprometido 20 millones de euros, mientras que el resto de los inversores suma alrededor de otro millón. El volumen total movilizado, incluidos los préstamos y demás instrumentos de financiación, alcanza los 110 millones.
Industria tecnológica y empleo cualificado
El delegado de la Zona Franca, David Regades, destacó que la nueva ayuda consolida el desarrollo de la planta y la entrada de Vigo en la industria de la fotónica integrada. A su juicio, el proyecto permitirá generar empleo cualificado, atraer talento y reforzar la autonomía tecnológica europea en el ámbito de los semiconductores.
Por su parte, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, puso el acento en el origen local de la iniciativa y en la conexión entre la investigación universitaria, la inversión y el tejido industrial. SPARC surgió en el entorno investigador de la Universidad de Vigo y ha evolucionado hasta convertirse en un proyecto con dimensión industrial.
La fabricación de chips fotónicos representa una oportunidad de diversificación para la economía viguesa, tradicionalmente vinculada a sectores como la automoción, la industria naval, la pesca y la logística. La nueva planta incorpora a este ecosistema una actividad intensiva en conocimiento, con capacidad para generar proveedores especializados y nuevas oportunidades empresariales.
La planta estará terminada en 2027
Las obras de construcción de la fábrica, gestionadas por la Zona Franca de Vigo, avanzan conforme al calendario previsto. La estimación actual sitúa su finalización en el verano de 2027.
Una vez operativa, la instalación permitirá fabricar en Vigo semiconductores basados en tecnología fotónica, un campo estratégico por su capacidad para transmitir y procesar información mediante luz, con mayor velocidad y eficiencia energética que determinadas soluciones electrónicas convencionales.
