jueves. 08.01.2026

Barcelona, Madrid o Valencia se convierten en imanes para inmigrantes y nativos que sueñan con montar un negocio. La combinación de apoyo institucional, legislación favorable y líneas de financiación como ENISA impulsa un ecosistema startup cada vez más competitivo.

Barcelona, Madrid, Valencia y otras ciudades españolas están atrayendo cada vez a más inmigrantes y ciudadanos locales que sueñan con emprender. Con un entorno empresarial en expansión, políticas públicas que apoyan la creación de startups y una legislación diseñada para facilitar la entrada de talento, España se consolida como uno de los destinos más atractivos para nuevos emprendedores en Europa.

El auge no se limita al atractivo cultural o al coste de vida. También hay un factor decisivo: la financiación. Existen numerosas líneas de apoyo público y privado, entre las que destaca el programa de la Empresa Nacional de Innovación (ENISA), que ofrece préstamos participativos de hasta 1,5 millones de euros para proyectos innovadores con potencial de crecimiento.

Según datos de ENISA —entidad pública vinculada al Ministerio de Industria y Turismo—, desde el inicio de su actividad la organización ha concedido más de 1.450 millones de euros en préstamos participativos a cerca de 8.150 empresas innovadoras (startups), apoyando proyectos de distintas fases y sectores, con especial foco en tecnología, digitalización y servicios innovadores.

Visados estratégicos para emprendedores internacionales

Para muchos extranjeros, España ya no es solo un lugar para vivir: es un lugar para invertir, desarrollar ideas y crear empresas. “España ha dado pasos estratégicos para facilitar la llegada de emprendedores internacionales, tanto con visados específicos como con incentivos fiscales y líneas de apoyo”, afirma Camila Bruckschen, directora general de CB Asesoría, especializada en asesoramiento a extranjeros que buscan establecer negocios en el país.

Entre los instrumentos clave se encuentra el visado de emprendedor, orientado a ciudadanos de fuera de la Unión Europea. Este permiso permite residir y trabajar en España mientras se desarrolla un proyecto empresarial, siempre que el plan de negocio sea sólido, innovador y aporte valor económico. Se trata de un visado renovable, condicionado al avance de la actividad.

A esta vía se suma el visado de nómada digital, una opción en alza para profesionales que trabajan en remoto para empresas extranjeras o como autónomos, permitiéndoles residir en España mientras facturan legalmente.

Financiación pública y privada: un ecosistema en crecimiento

Además de los recursos estatales, las grandes ciudades han fortalecido su red de incubadoras, aceleradoras y asociaciones de inversión privada. En entornos como Barcelona o Madrid, los inversores buscan activamente proyectos, especialmente en ámbitos como tecnología, servicios digitales o innovación aplicada.

Una de las instituciones más destacadas en el acompañamiento emprendedor es Barcelona Activa, que ofrece formación y apoyo gratuito para nuevas iniciativas empresariales, desde cursos básicos hasta programas de orientación y aceleración.

Incentivos fiscales y ventajas para nuevos negocios

España también ofrece ventajas fiscales y reducciones de costes que pueden resultar determinantes para quien inicia su actividad. Entre ellas, destaca la reducción del impuesto de sociedades al 15% durante los primeros años, así como deducciones para inversiones en tecnologías innovadoras. También existen regímenes que reducen el coste inicial de las cotizaciones a la Seguridad Social al comenzar como autónomo, lo que disminuye la barrera de entrada.

Los cinco pasos esenciales para emprender como autónomo siendo extranjero

Para evitar errores frecuentes, sanciones o bloqueos administrativos, Camila Bruckschen ofrece cinco consejos clave dirigidos especialmente a inmigrantes que quieren iniciar actividad como autónomos en España:

  1. Obtener el NIE (Número de Identificación de Extranjero)
    Es imprescindible para abrir una cuenta bancaria, pagar impuestos y registrar cualquier actividad económica.

  2. Darse de alta como autónomo en Hacienda y Seguridad Social
    Incluye declarar el inicio de actividad, registrarse (cuando proceda) a efectos de IVA y formalizar la inscripción en el RETA.

  3. Cumplir con las cotizaciones sociales según ingresos reales
    A partir de 2025, las cotizaciones se calculan en función del rendimiento neto, con opción de ajustar la base hasta seis veces al año.

  4. Presentar las declaraciones fiscales periódicas
    Los autónomos deben presentar declaraciones trimestrales de IRPF y, cuando corresponda, de IVA, además de la declaración anual.

  5. Emitir facturas correctamente y llevar contabilidad ordenada
    El cumplimiento fiscal y la organización contable son obligatorios para evitar multas o problemas con la Agencia Tributaria.

Autónomo o Sociedad Limitada: una decisión estratégica

Para quienes desean emprender en España, el primer paso es planificar la estructura jurídica del negocio. Muchos comienzan como autónomos por su facilidad de alta, ausencia de capital mínimo y rapidez. Sin embargo, en función del volumen de facturación y del riesgo asociado a la actividad, constituir una Sociedad Limitada (SL) puede ser una opción más segura, ya que ofrece protección patrimonial y mejora la credibilidad empresarial.

En cualquier caso, contar con asesoramiento desde el inicio es clave para evitar errores y aprovechar oportunidades: desde el calendario fiscal y los regímenes aplicables hasta el acceso a subvenciones.

“Con el asesoramiento adecuado, es perfectamente posible convertir una idea en una empresa legalmente estructurada en ciudades como Barcelona o Madrid”, concluye Bruckschen.

España se consolida como polo emprendedor en Europa: visados, financiación y ventajas...
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