La economía circular gana terreno en la industria del mar gallega

Departamento de Infografía DL-G.
La Xunta pone el foco en la reutilización de recursos y subproductos como una oportunidad para hacer más sostenible y competitiva una cadena mar-industria que aporta el 5 % del PIB gallego y emplea a más de 25.000 personas.

Convertir lo que hoy sobra en una empresa en la materia prima que mañana necesita otra. Sobre esa idea avanza parte de la transformación ambiental de la cadena mar-industria gallega, un sector estratégico que busca compatibilizar su peso económico con un aprovechamiento cada vez más eficiente de los recursos.

La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, abordó este reto durante una visita en Vigo a las instalaciones de Anfaco-Cytma, entidad especializada en investigación, innovación y transferencia de conocimiento que agrupa a más de 250 empresas vinculadas al complejo mar-industria.

Vázquez destacó el trabajo desarrollado por la asociación para introducir criterios de economía circular y procesos productivos más sostenibles en los diferentes eslabones de la cadena. Una evolución que, según subrayó, debe ir acompañada también de seguridad jurídica y de un marco normativo estable para las empresas que desarrollan su actividad en la costa.

De residuo a nueva materia prima

Uno de los ejemplos de esta nueva manera de entender la producción es SIMBlue, proyecto en el que participa Anfaco-Cytma y que combina los principios de la simbiosis industrial con herramientas de inteligencia artificial.

La iniciativa pretende crear una bolsa de subproductos en Galicia capaz de conectar a empresas de la cadena mar-industria. El planteamiento es sencillo: recursos sobrantes, subproductos o determinados residuos generados por una compañía pueden convertirse en materias primas aprovechables por otra.

El objetivo final es prolongar la vida útil de los recursos y retrasar al máximo su conversión en residuos, cerrando ciclos productivos y reduciendo al mismo tiempo el consumo de nuevas materias primas.

Para la Xunta, iniciativas de este tipo muestran que la economía circular puede superar el terreno de las declaraciones ambientales y convertirse en soluciones concretas, aplicables y económicamente rentables para las empresas.

La conselleira defendió por ello una mayor colaboración entre la Administración y el sector privado. En este ámbito destacó la participación de Anfaco-Cytma en las mesas de expertos promovidas por el Gobierno gallego y su colaboración con la Oficina de Economía Circular Industrial.

Esta oficina, en funcionamiento desde mayo de 2025, ofrece al tejido empresarial gallego asesoramiento especializado, acompañamiento y apoyo técnico para facilitar la transición hacia sistemas productivos más sostenibles.

El desafío tiene una especial dimensión en el litoral. Con más de 25.000 empleos y una aportación equivalente al 5 % del PIB autonómico, el complejo mar-industria convierte la sostenibilidad no solo en una cuestión ambiental, sino también en un factor de competitividad y de futuro para buena parte de la economía costera de Galicia.