miércoles. 14.01.2026

Crisis de reputación: el 86% de las empresas españolas no la gestiona de forma estratégica

Según la periodista Juliana Queissada, el 86% de las empresas españolas carece de un plan de gestión de crisis, lo que las hace vulnerables a daños de reputación a largo plazo. La experta destaca que la clave es la prevención y la transparencia, no solo apagar incendios.
Con un plan de gestión de crisis, esta situación se podría haber evitado.
Con un plan de gestión de crisis, esta situación se podría haber evitado.

Las crisis corporativas, ya sean por un fallo en el servicio o una polémica en redes, son una realidad para cualquier empresa. Sin embargo, en España, solo el 14% de las compañías vinculan la gestión de estos riesgos a sus indicadores de rendimiento (KPI). Esta falta de preparación hace que la resiliencia organizativa haya caído del 23% en 2021 al 13% en 2024, según datos del sector.


 

La prevención es la clave, no solo apagar incendios

 

Para Juliana Queissada, periodista y especialista en gestión de crisis, el error principal es esperar a que ocurra el problema. "No basta con apagar incendios; es necesario elaborar un plan de comunicación anual con infraestructura y claridad para prever futuras crisis", explica. Un plan de prevención debe monitorear el entorno político y económico, las noticias del sector y las acciones de marketing interno.

En la práctica, esto significa que la comunicación corporativa debe ser un proceso continuo. Contar con protocolos claros, personal capacitado y canales de diálogo estructurados con clientes, prensa y empleados antes de que una crisis estalle es fundamental para evitar daños irreversibles a la marca.


 

Cinco pasos para gestionar una crisis de reputación

 

Juliana Queissada ofrece cinco consejos esenciales para que las empresas puedan afrontar una crisis de manera efectiva:

  1. Diagnostique rápidamente el problema: Identifique el origen de la crisis y sus grupos más afectados. Una respuesta superficial solo empeorará las cosas.

  2. Comuníquese con transparencia: Apóyese en expertos en relaciones públicas para estructurar mensajes claros y evitar rumores, lo que garantiza que la empresa sea escuchada y comprendida.

  3. Tome medidas correctivas inmediatas: Demuestre con acciones que el problema se está resolviendo. Esto transmite responsabilidad y restaura la confianza.

  4. Supervise y prevenga nuevos riesgos: Establezca un protocolo de monitoreo continuo. Esto demuestra que los errores se han convertido en aprendizajes y refuerza la credibilidad.

  5. Reconstruya la reputación a largo plazo: Invierta en un nuevo posicionamiento coherente, en responsabilidad social y en relaciones sólidas. La confianza no se gana con un discurso, sino con acciones consistentes a lo largo del tiempo.

"Las empresas que invierten en protocolos tienen muchas más posibilidades no solo de sobrevivir al impacto inicial, sino también de salir con una reputación restaurada y una credibilidad reforzada", concluye Queissada. La clave, según la experta, está en la planificación anual y la rapidez de respuesta.

Crisis de reputación: el 86% de las empresas españolas no la gestiona de forma estratégica
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