La popular marca de moda Mango ha confirmado haber sido víctima de un ciberataque reciente. El incidente, que se produjo a través de uno de sus servicios de marketing externo, ha comprometido datos personales de sus clientes. Aunque la compañía ha descartado que se haya accedido a información bancaria o contraseñas, los atacantes sí lograron sustraer datos de contacto valiosos como correos electrónicos, números de teléfono, nombres, país y código postal.
El suceso pone de manifiesto el creciente riesgo que enfrentan las grandes superficies y el sector retail, que maneja un gran volumen de datos personales y un público objetivo de alto valor.
La Seguridad en Proveedores, el Eslabón Débil
El hecho de que el ataque se originara en un proveedor externo de marketing subraya una tendencia preocupante en la ciberseguridad: el foco de los delincuentes se desplaza hacia el eslabón más débil de la cadena de suministro digital.
Sancho Lerena, CEO de Pandora FMS y experto en gestión IT y seguridad, enfatiza la necesidad de un cambio de estrategia: "Prevenir este tipo de incidentes requiere sistemas capaces de detectar anomalías en tiempo real, no solo repeler ataques. Además, contar con personal especializado y distribuir la dependencia entre varios proveedores es clave: una brecha en un servicio compartido puede propagarse en cadena".
Lerena insiste en que la monitorización continua de las estructuras IT debería ser obligatoria, ya que una detección temprana "salva muchísima información" al identificar comportamientos anómalos o transacciones de datos inusuales.
Aumento de Ciberataques en Operadores Esenciales
El riesgo no se limita al sector de consumo. Un análisis de Pandora FMS basado en datos del INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) revela un aumento del 43% en los incidentes registrados contra operadores esenciales en España durante el último año.
La distribución de ataques por sectores ha cambiado drásticamente:
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Transporte: Pasa a liderar la lista con el 24,6% de los incidentes, desbancando al financiero.
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Financiero y Tributario: Desciende ligeramente al 23,8%.
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TIC y Energía: Experimentan una disminución notable, cayendo el TIC del 18,3% al 14%, y el Energético del 22% al 8,8%.
Este desplazamiento en los objetivos confirma una dinámica de amenazas en constante evolución, donde los atacantes ajustan sus vectores. Ante este panorama, el experto concluye que los sistemas de observabilidad continua y análisis predictivo se vuelven herramientas esenciales para anticipar patrones de ataque y proteger entornos digitales complejos.
