El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció hoy que el Consello aprobó el II Pacto de vivienda de Galicia, un plan con el que el Ejecutivo autonómico prevé invertir cerca de 2.000 millones de euros en políticas de vivienda entre 2026 y 2030.
Según explicó, esta aportación pública pretende actuar como palanca para movilizar otros 5.000 millones de euros por parte de empresas y particulares y contribuir a crear o mantener alrededor de 60.000 puestos de trabajo vinculados al sector.
La mayor parte de la inversión procederá de fondos propios de la comunidad: 1.630 millones de euros, el 82,67% del total. A esa cantidad se suman 241 millones de euros de fondos estatales y 100 millones de financiación europea.
El nuevo Pacto, según la Xunta, se concibe como una hoja de ruta construida desde el consenso y la participación de los agentes implicados para garantizar la eficacia de las medidas. En este sentido, la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas señaló que el documento fija una estrategia clara basada en construir, rehabilitar y desarrollar suelo.
El II Pacto fue gestado en el marco del Observatorio de la vivienda de Galicia, en el que están representados colectivos y entidades vinculadas al sector, como la FEGAMP, la Federación de Promotores de Galicia, la Federación Gallega de la Construcción, la Unión Gallega de Cooperativas de Vivienda, organizaciones de consumidores, el Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia, el Consello Galego de Arquitectura Técnica, el Colegio de Administradores de Fincas y el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, además de la propia Xunta.
Uno de los compromisos destacados por Rueda es el incremento de la vivienda pública. “Adquirimos el compromiso de que la comunidad llegue a las 10.000 viviendas públicas en 2030”, indicó. Esto supone sumar 2.000 nuevas viviendas a las 8.000 que la Xunta prevé que conformen el parque público residencial en 2028.
Cuatro líneas estratégicas y un bloque específico para juventud
Tal y como explicó la conselleira, el plan se estructura en cuatro líneas estratégicas, además de tres anexos dedicados a vivienda y juventud, estimaciones económicas y seguimiento del primer pacto.
La primera línea, centrada en el acceso a la vivienda, incluye medidas de promoción pública, vivienda protegida de protección autonómica (promoción privada), apoyo a parques municipales y actuaciones para facilitar el acceso tanto en alquiler como en compra, además del impulso a vivienda sin protección.
La segunda línea aborda la rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, con programas de actuación directa del IGVS (como Rexurbe, reparación de VPP o el Consorcio del Casco Vello de Vigo), ayudas a ayuntamientos y planes para particulares y comunidades orientados a eficiencia energética, conservación, seguridad y accesibilidad, así como áreas de rehabilitación integral.
La tercera línea se centra en el suelo residencial, con colaboración con los ayuntamientos para cesión y adjudicación de suelo y el desarrollo de una estrategia específica.
La cuarta línea agrupa otras medidas relacionadas con vivienda y rehabilitación, como desarrollo normativo, impulso de la construcción industrializada, promoción de la innovación y del uso de la inteligencia artificial en la construcción, política fiscal y financiera, y la agilización de licencias e informes sectoriales.
El II Pacto incorpora además un apartado con medidas específicas para facilitar el acceso a la vivienda de la juventud, como alojamientos compartidos o la reserva de parte de los nuevos inmuebles protegidos para este colectivo, tanto en compra como en alquiler.
Balance del pacto anterior
En cuanto al Pacto de vivienda 2021-2025, la Xunta señaló que en los cuatro primeros años (2021-2024) se ejecutó el 97,8% de las medidas previstas y se concedieron 30.501 ayudas por un importe de 365.047.877 euros, además de las actuaciones directas del Instituto Galego da Vivenda e Solo.
