El Consello Galego de Pesca, presidido por la conselleira do Mar, Marta Villaverde, aprobó por unanimidad un Dictamen con las propuestas de Galicia para mitigar el impacto del acuerdo de TAC y cuotas para 2026 alcanzado por los ministros de Pesca de la Unión Europea en la negociación celebrada a mediados de diciembre en Bruselas, un pacto que —según trasladó el órgano consultivo— perjudica de manera notable a la flota gallega.
El Consello expresó su profunda preocupación por unas negociaciones que, recordó, aún no tienen un resultado definitivo, ya que el Reglamento que las valida no ha sido publicado y quedan pendientes stocks relevantes, entre ellos el de la xarda. En este contexto, la Xunta subrayó que en la reunión técnica celebrada el pasado 8 de enero entre el Ministerio, las comunidades autónomas y el sector, el Gobierno central comunicó que no disponía de una propuesta alternativa a lo ya negociado e instó a que se presentasen opciones diferentes.
Con ese objetivo, el órgano consultivo que representa al conjunto del sector pesquero gallego se reunió de forma extraordinaria y cerró un documento que la Xunta remitirá en las próximas horas al Ministerio de Agricultura, de Pesca e de Alimentación. En él se plantea un reparto de las posibilidades de pesca ajustado a la realidad actual de las pesquerías y alineado con las especies que generan especial preocupación en la comunidad, como la xarda, el lirio y el abadejo.
La intención del Ejecutivo autonómico es que el Ministerio incorpore estas propuestas de cara al próximo Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la UE (Agrifish), previsto para el día 26 en Bruselas, con el fin de reforzar la defensa de los intereses de la flota gallega en el marco comunitario.
Xarda y lirio: límites menos lesivos y más flexibilidad
Entre las medidas incluidas, para la xarda se solicita un tope definitivo que no resulte tan perjudicial como la reducción negociada en diciembre y, además, que se admita una flexibilidad interanual superior al 10%, dada la situación excepcional de la pesquería y sus afecciones socioeconómicas. Para el lirio, las propuestas se sitúan en una línea similar.
Abadejo, lenguado y merluza: cuotas y evaluación científica
En el caso del abadejo, el Dictamen formula dos peticiones concretas: mantener la cuota de 1.369 toneladas asignada en 2022 y 2023 y establecer, para su evaluación, los niveles 1 y 2 de categoría de datos. Esto permitiría utilizar más de un índice (Francia + España), evitando —según el documento— la reducción del stock en la zona 8c, correspondiente a las aguas frente a la costa cantábrica y el Golfo de Bizkaia.
Para el lenguado, se pide mantener el límite asignado a España en 2025. En cuanto a la merluza, se plantea evitar el efecto perverso derivado de la situación de los cierres en la evaluación de los stocks y avanzar hacia una evaluación científica más precisa, considerando áreas de análisis más pequeñas.
Atún rojo, sardina y bocarte: ajustes en asignaciones
El documento también propone el establecimiento de una asignación de pesca fortuita de atún rojo para segmentos de flota gallegos de arrastre, cerco y artes menores, así como el incremento de la asignación del palangre de superficie. Además, se solicita mejorar los porcentajes de asignación de cuota de la sardina y el bocarte.
Respecto al bocarte, se contempla igualmente la posibilidad de abrir una línea de trabajo para una asignación de pesca accesoria destinada a las artes menores de xeito, racú y piobardeira en las zonas CIEM 8c y 9a.
