domingo. 30.11.2025

El rumor de los pinos: APG y la nueva alfabetización digital

Hemos activado un frente de veteranos comunicadores cercanos a las nuevas generaciones y a sus maestros para elevar el código deontológico de nuestra profesión como un pequeño pero útil muro de contención ante las amenazas y un vislumbre de las oportunidades. 
Alberto Barciela durante su clase en el IES Eduardo Pondal de Ponteceso, un encuentro fecundo con el futuro a orillas del Atlántico.
Alberto Barciela durante su clase en el IES Eduardo Pondal de Ponteceso, un encuentro fecundo con el futuro a orillas del Atlántico.

La visita al IES Eduardo Pondal de Ponteceso ha sido, más que una lección, un diálogo fecundo, un encuentro con el futuro a la orilla del Atlántico. Como señalara el Bardo de Bergantiños, Eduardo Pondal, en una estrofa el pino es el alma que nos habla, sueña, se mece, duerme, canta, encuentra su ser en contacto con la brisa marina...

 

En este paisaje de belleza abarcable, donde el mar besa la Costa da Morte y el atlántico ofrece el bálsamo de lo auténtico, hemos confrontado un vendaval distinto: el torrente incesante de las “fake news”.

 

El diluvio global de información incontrolable que llega a los móviles es, en efecto, un "barbullón" o "barbuxido" que amenaza con disipar la credibilidad en un volumen infinito. Este desafío exige una respuesta contundente, y la iniciativa de la Asociación de Periodistas de Galicia (APG), liderada por María Méndez, ha sido un faro en la niebla.

 

Hemos activado un frente de veteranos comunicadores cercanos a las nuevas generaciones y a sus maestros para elevar el código deontológico de nuestra profesión como un pequeño pero útil muro de contención ante las amenazas y un vislumbre de las oportunidades. Nuestro compromiso es inquebrantable: preservar una verdad contrastada, basada en fuentes creíbles, con la responsabilidad de la firma y de las empresas periodísticas y el inalienable derecho de rectificación. Esta es la espina dorsal del periodismo que defendemos.

 

La lección que compartimos es una invitación desde la humildad a la contundencia: dudar. Recelar presupone una actitud activa de verificación y contraste, especialmente ante lo que no viene avalado por la cabecera de una empresa periodística o la firma de un informador. El receptor debe replicar el esqueleto de la información: ¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Cómo? Solo tras esta reflexión, enfriado el impacto inicial, se debe compartir.

un mensaje.

 

El lema de la APG lo condensa con precisión: “Antes de compartir, piensa. Sé crítico, sé responsable.”

 

Mi experiencia en el IES Eduardo Pondal fue profundamente enriquecedora. La vitalidad de los más de cien alumnos, su atención genuina y su participación activa demostraron una frescura y espontaneidad que desarma. Escucharon, cuestionaron y mostraron una menor ingenuidad de la que cabría pensar; es curioso, más participativos ellos que ellas, quizás timidez.

 

Fui yo quien aprendió de los alumnos y de su directora, Clara Reguero. En la conversación previa y en sus preguntas se percibía una sensibilidad intuitiva hacia la manipulación. No solo son receptores; son ya, en potencia, los centinelas de la nueva era. Entienden que la espectacularidad de una noticia no debe coincidir ciegamente con el gusto del receptor. Esta prudente actitud atenta es el primer signo de la nueva alfabetización digital.

 

Es fundamental remarcar que las nuevas tecnologías son herramientas inmensamente útiles si se manejan con criterio y sentido común. Su valor formativo es innegable. Las redes y los dispositivos son solo canales; el problema no reside en el medio, sino en el mensaje sin control.

Galicia no es solo la tierra del épico Os Eoas (la obra que le otorgó a nuestra identidad una mítica a la altura de la Chanson de Roland, Os Lusíadas o El Mío Cid); se está convirtiendo en vanguardia en la educación digital y en la promoción de la Inteligencia Artificial (IA) ética en España. Este compromiso con la prevención y la formación es la clave de nuestro "rexurdir" en medio del tsunami informativo.

 

Ponteceso, en el límite occidental de la provincia de A Coruña, es un santuario de naturaleza y cultura. El estuario del río Anllóns, antes de rendirse al Atlántico, dibuja una frontera natural que invita al sosiego. Sus habitantes disfrutan de una Costa da Morte que es tanto un desafío como un abrazo de la naturaleza. Aquí, donde lo local se hizo cultura global a través de Pondal, la belleza de la costa y las rutas de senderismo, la propia pesca, son el contrapunto tangible a la virtualidad caótica. El verdadero "rumor" que necesitamos recuperar es el de los pinos de Bergantiños, la voz serena de la tierra frente al gran ruido de las redes.

 

Concienciar a padres y docentes es imprescindible, pero la prevención fundamental está en dotar a los jóvenes de las herramientas para disipar las nieblas. La Unidad Didáctica de la APG es un acierto rotundo en la forma y en el fondo, reclamando el poder intermediador de los profesionales en defensa del rigor y la responsabilidad.

 

Hemos de cultivar la visión crítica para que el torrente de información sea un caudal enriquecedor, y no un diluvio que arrase con el sentido común. La respuesta de las nuevas generaciones en Ponteceso es la prueba de que están listos para este reto.

El rumor de los pinos: APG y la nueva alfabetización digital