lunes. 15.06.2026

La APG y su catálogo de la mirada periodística

Un fotoperiodista hace visible la actualidad y logra que los demás vean lo que ni siquiera los más atentos han intuido.

 

Durante la inauguración de Galicia Inédita el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, con los conselleiros Román Rodríguez y Xosé Merelles.
Durante la inauguración de Galicia Inédita el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, con los conselleiros Román Rodríguez y Xosé Merelles.

Usted también lo sabía. Estaba ahí. Pero él lo presintió, lo capturó en un instante, lo encuadró, lo enfocó, lo convirtió en un testimonio identificable capaz de ocupar un espacio definido en la memoria colectiva al que incluso podemos otorgar nombre. Él dio luz a la sombra, le otorgó tangibilidad, verdad, recortó la realidad y la fijó en píxeles, la hizo estética y con seguridad la sustentó en vanguardia. Y usted ahora, tras disfrutarla en el periódico en papel o en el digital, o en las redes, comparte, critica con libertad subjetiva, interviene en la experiencia visual, otorga al resultado final sentido de información.

 

Tan necesario el hallazgo de la noticia como el periodista, y este como el reportero gráfico, la fotografía como su público, el impacto, la audiencia... Ahora sí, nos zambullimos en la misma vida para deleite de los ojos y la conciencia, paseando sobre una comprensión de la actualidad. El resumen del milagro persistente se puede disfrutar en el histórico y sabio Palacio de Fonseca de Santiago de Compostela, un marco donde la Asociación de Periodistas de Galicia (APG) eleva a la Asociación Profesional de Fotoxornalistas de Galicia (APFG) al rendir de nuevo el necesario homenaje a los profesionales de la prensa gráfica con la inauguración de la segunda edición de la exposición “A Galicia inédita. Unha ollada diferente do fotoxornalismo galego”.

 

El proceso se remonta a los grabados en piedra, pasó por la plata y se hace ahora con la transmisión digital instantánea, componiendo y descomponiendo elementos a través del visor, estrujando la luz, expandiendo los diafragmas, investigando con las ópticas, experimentando con las velocidades, agrupando o disgregando masas en el encuadre. El ritmo es perseverante: inspiración, paciencia, espera, ojo, ráfaga, revelado, selección, edición, avance, movimiento, progresión, retroceso, enfoque, descarte, composición, la imagen que se hace palabra, texto, intuición, pensamiento, reflexión, estudio, elección, guión, estrategia, improvisación, la duda del disparo, la decisión del segundo exacto, la conclusión en la primera página o en la pantalla. Todo viaja hacia un rumbo desconocido, hasta la emanación final de lo anteriormente invisible o ignorado. Musas, oportunidad... técnica, estudio, esfuerzo, experiencia, valentía, trabajo, resultado.

 

Es posible que la gran conquista humana haya sido convertir el caos del mundo en un relato textual y visual, y haberlo hecho de manera consciente, intentando documentar e interpretar la vida. Hijos de un dios menor o polvo de estrellas, somos un ser ideador, capaz de intervenir en el devenir diario, de transformar la percepción del hábitat para rodearnos de imágenes múltiples, diversas, prácticas, desgarradoras... Hemos evolucionado con un criterio que nos diferencia de las especies irracionales, hemos esculpido con palabras pero hemos diseñado la mirada.

 

Un disparo nos hizo seres capaces de intuir para narrar, de pre-figurar la escena, de soñar para proyectar el testimonio, de reflexionar para actuar, de congelar el tiempo para admirar y comprender, de buscar soluciones visuales y perfiles... Esto nos permitió hacernos creativos, hasta el punto a veces de lo que conocemos como arte, lo que ocurre cuando el documento abandona la pura funcionalidad informativa en pos de la estética duradera y la emoción profunda. El artista y el fotoperiodista confluyen en la inventiva, el uno opta por la espontaneidad absoluta del taller, el otro por la respuesta a una necesidad informativa o a una encomienda de la actualidad; el uno obedece al espíritu puro, el otro lo utiliza para rozar el suelo en pos de lo real y lo práctico. Aún convergiendo en el lenguaje de las formas, el arte resulta emanación, el fotoperiodismo es intencionalidad de la crónica. Este último tiene un objetivo de utilidad democrática, presupone una estrategia en el lugar de los hechos, obedece normalmente a un encargo ligado a la actividad de los medios y a la comunicación, es un proceso de adecuación explícita, a veces no consciente, de los acontecimientos, pero que alcanza a superar los conceptos diarios y lograr obras maestras imperecederas.

 

Diseñar la información gráfica es todo menos banalidad o intrascendencia, es una tarea compleja, exigente, con demandas que requieren conocimientos técnicos precisos, requisitos sociales de veracidad, respuestas ideológicas, estudios de la psicología de las masas, incluso evaluaciones del riesgo y del impacto ético del documento, y tiene que ser, por encima de todo, un compromiso ético inquebrantable con la verdad. A veces es azar, suerte, pero siempre es presencia.

 

Esta muestra reúne noventa y dos imágenes que baten un récord de participación de la prensa gráfica gallega. Cada captura se enriquece y dialoga con textos memorables, grandes instantáneas y enormes pies de foto de corte literario e informativo que han sido primorosamente elaborados por auténticos gigantes del periodismo gallego. La suma de estas voluntades exige la próxima edición de un catálogo imprescindible que atesore este legado y sirva de base para una ambiciosa ronda de exposiciones itinerantes por las principales ciudades de la comunidad y Madrid, emulando el éxito de su brillante precedente. A eso es muy sensible Alfonso Rueda, Presidente de la Xunta, que inauguró la muestra, como la precedente en la Iglesia de la USC, el primer acto de su mandato, esta vez junto al Conselleiro de Educación, Román Rodríguez, y la Rectora de la Universidad de Santiago, Rosa Crujeiras, arropados por autoridades como Pedro Rojo o José Manuel Merelles.

 

El futuro depende del diseño de la mirada, tanto como el pasado se sostiene en sus archivos. El agua y el viento continuarán modelando la tierra y las piedras y con ellas el paisaje de forma caprichosa, para acomodar el porvenir de una profesión hermosa, la de informar. El ser humano creador y testigo disfruta de su espacio, sufre con su tiempo y lo comparte en belleza y testimonio.

 

Hay palabras fotográficas: son las que sugieren una imagen ya en su pronunciación. Esas las hemos aportado los miembros de la Asociación de Periodistas de Galicia, con nuestra Presidenta María Méndez al frente, y Pablo Acción a los mandos de la gestión de esta obra de reconocimiento a nuestros hermanos, los muchas veces olvidados reporteros gráficos, muy bien representados por el comisario Fernando Blanco. Clic.

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