La obra de Maruja Mallo vuelve a tender un puente cultural entre Galicia y Portugal. Dos piezas de la artista gallega han viajado desde la colección permanente del Centro de Arte Fundación María José Jove (FMJJ) hasta Lisboa para formar parte de Mostra Espanha 2026, la bienal que acerca al público portugués algunas de las propuestas más representativas de la cultura española.
Se trata de Basuras, realizada en 1930, y Naturaleza viva, de 1943, dos obras pertenecientes a etapas diferentes de la trayectoria de una creadora fundamental de la vanguardia española del siglo XX. Las piezas pueden contemplarse desde este lunes, 14 de septiembre, en el Museu de Arte Contemporânea – MAC/CCB de Lisboa.
Un diálogo entre Maruja Mallo y Sorolla
La presencia de las dos obras se enmarca en Obras Convidadas: um diálogo entre Joaquín Sorolla e Maruja Mallo, una iniciativa incluida en la programación de Mostra Espanha que lleva temporalmente a instituciones portuguesas piezas singulares procedentes de museos y colecciones españolas.
El planteamiento reparte ese diálogo artístico por dos espacios de Lisboa. Mientras Basuras y Naturaleza viva se muestran en el MAC/CCB, el Museu de Arte Contemporânea do Chiado acoge Pescadoras valencianas (1915), procedente del Museo Sorolla. Las exposiciones cuentan con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E).
La propuesta ofrece así al visitante portugués la posibilidad de acercarse simultáneamente a dos nombres esenciales del arte español desde perspectivas y generaciones muy distintas: Joaquín Sorolla y Maruja Mallo.
De A Coruña a Lisboa
Para el Centro de Arte Fundación María José Jove, la cesión temporal de estas dos piezas supone también un nuevo paso en la proyección internacional de su colección. Su directora, Susana González, asistió este lunes a la inauguración de la bienal en Lisboa.
El acto contó con la participación del ministro de Cultura de España, Ernest Urtasun, y de la ministra de Cultura, Juventud y Deporte de Portugal, Margarida Balseiro Lopes, reforzando el carácter bilateral de una iniciativa concebida precisamente para intensificar el intercambio cultural entre ambos países.
La presencia de Mallo adquiere además un interés particular desde Galicia. Dos obras conservadas habitualmente en A Coruña encuentran ahora un escaparate en Lisboa y sitúan nuevamente la creación gallega dentro de los circuitos culturales que conectan ambos lados de la frontera.
Quienes viajen desde Galicia a la capital portuguesa tendrán margen para descubrirlas: las exposiciones permanecerán abiertas hasta el 29 de noviembre.
