Innogando lleva la inteligencia artificial al campo: tecnología gallega para una ganadería más competitiva
La innovación también puede nacer lejos de los grandes polos tecnológicos. Innogando, una startup creada en 2020 en Abadín, en la provincia de Lugo, ha convertido problemas cotidianos de las explotaciones ganaderas en soluciones digitales capaces de competir en el mercado y extenderse ya por España y Portugal.
Desde 2021, la compañía ha captado más de 1,54 millones de euros de financiación pública vinculada a programas y fondos europeos relacionados con innovación, digitalización, desarrollo rural, inteligencia artificial, sostenibilidad y creación de empleo. Ese respaldo ha contribuido a desarrollar nuevas herramientas y consolidar un proyecto tecnológico nacido directamente en el medio rural gallego.
El caso de Innogando forma parte de la campaña «El Presupuesto Europeo, Juntos Más Fuertes», con la que la Comisión Europea pretende mostrar el impacto de la inversión comunitaria sobre la economía y la vida cotidiana de diferentes territorios.
Un collar que permite seguir el ganado desde el móvil
Entre las soluciones desarrolladas por la compañía destaca RUMI, un collar inteligente para ganado que permite al profesional consultar desde una aplicación móvil la localización de los animales y monitorizar su actividad en tiempo real.
El sistema puede identificar si un animal está pastando, descansando o rumiando, además de detectar periodos de celo y otros comportamientos relevantes para la gestión de la explotación.
La información busca facilitar la toma de decisiones, reducir el tiempo destinado a vigilancia y desplazamientos y mejorar tanto la productividad como la calidad de vida de los profesionales del campo.
La tecnología desarrollada desde Galicia ha superado ya el ámbito local. Innogando dispone de más de 25.000 dispositivos activos en España y Portugal y continúa explorando nuevos mercados internacionales.
Fondos europeos para digitalizar las explotaciones
La empresa ha recibido apoyo de diferentes instrumentos comunitarios, entre ellos el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Fondo Social Europeo Plus (FSE+).
La financiación ha permitido avanzar en aplicaciones de inteligencia artificial, sistemas inteligentes de monitorización y soluciones de trazabilidad digital para la ganadería.
Pero el objetivo trasciende la propia tecnología. La apuesta busca también demostrar que el medio rural puede generar empleo cualificado, atraer profesionales y albergar empresas con capacidad para competir fuera de Galicia.
Ese factor resulta especialmente relevante ante uno de los principales desafíos que afronta el campo: el relevo generacional.
Cuando la tecnología devuelve horas al ganadero
El documento de la Comisión Europea pone como ejemplo al ingeniero agrícola y ganadero Simón Gandeiro, de Val do Dubra, en A Coruña, que incorporó los collares inteligentes gracias a una ayuda financiada con fondos europeos.
Antes debía dedicar una parte importante de la jornada a recorrer la explotación para comprobar dónde estaba el ganado y observar su estado.
Ahora puede acceder a esa información desde el teléfono móvil, conocer la ubicación de los animales y seguir determinados patrones de comportamiento.
La consecuencia no es únicamente productiva. Reducir desplazamientos y tareas de vigilancia permite también disponer de más tiempo y mejorar la conciliación de la actividad ganadera con la vida personal y familiar.
Hacer atractivo el campo para una nueva generación
La digitalización puede convertirse además en un argumento para que jóvenes profesionales contemplen la ganadería como una actividad con futuro.
El proyecto se vincula con los objetivos de la estrategia europea «Derecho a Quedarse», orientada a crear oportunidades de empleo, innovación y desarrollo que permitan a las personas desarrollar su proyecto vital en sus propios territorios sin verse obligadas a abandonarlos.
La portavoz de la Comisión Europea en España, María Canal, destaca que las zonas rurales representan más del 80 % del territorio europeo y albergan aproximadamente al 30 % de su población, además de desempeñar un papel fundamental para la seguridad alimentaria, la economía y la gestión de los recursos naturales.
Una idea nacida «desde el campo y para el campo»
La compañía surgió precisamente al observar problemas que sus fundadores conocían de primera mano.
Daniel Pardo Rus, CTO de Innogando, explica que el proyecto nació al comprobar que muchos ganaderos —entre ellos las propias familias de los impulsores— seguían afrontando dificultades que podían resolverse o aliviarse mediante tecnología.
El propósito fue crear desde Galicia una herramienta concebida «desde el campo y para el campo», capaz de ofrecer información sobre la ubicación, la salud y el comportamiento de los animales.
El respaldo europeo, sostiene la empresa, permitió transformar aquella necesidad detectada en una tecnología utilizada hoy por miles de ganaderos.
Galicia como laboratorio de innovación rural
Galicia participa actualmente, junto con Madrid, Cataluña y Castilla-La Mancha, en la campaña de la Comisión Europea destinada a visualizar cómo el presupuesto comunitario puede traducirse en proyectos concretos de innovación, empleo y desarrollo económico.
En el caso gallego, Innogando ofrece una lectura especialmente significativa: la transformación digital del campo no tiene por qué llegar importada desde una gran ciudad; puede diseñarse en una pequeña localidad rural, resolver problemas que existen a pocos kilómetros y terminar encontrando mercado fuera de Galicia.
La experiencia deja además una reflexión de mayor alcance. Modernizar la ganadería no consiste únicamente en incrementar la productividad. También significa hacer más llevadero el trabajo, facilitar la incorporación de jóvenes y demostrar que tradición, tecnología y futuro rural pueden formar parte de la misma explotación.