domingo. 21.04.2024

La dieta mediterránea es beneficiosa para la salud y adecuada para perder peso, es de las más recomendadas por expertos en salud y en nutrición, se basa en una alimentación rica en frutas, verduras, cereales integrales, aceite de oliva, frutos secos y pescado, consumo moderado de productos lácteos bajos en grasas y en colesterol, así como de vino; además de reducir el consumo de azúcares y de carnes rojas.

            Alimentos como las proteínas magras, el té verde, el café, los alimentos picantes, pueden favorecer el metabolismo; y teniendo en cuenta que un metabolismo más rápido ayuda a que el organismo quema más calorías y a la pérdida de peso, además de mantener una masa corporal sana. Es aconsejable que estos alimentos se incluyan en una dieta saludable y balanceada para asegurar su impacto positivo en el organismo.

            La clave para mantener un peso saludable o reducirlo está en incluir en la dieta diaria alimentos saludables y adoptar estilos de vida y hábitos alimenticios sostenibles a largo plazo y combinarlo con alguna actividad física de forma regular. El objetivo debe ser mantener un peso saludable de manera sostenida, mejorar la salud general y aumentar el bienestar.

La calidad de la dieta es fundamental. Hay que optar por patrones alimenticios reconocidos por sus beneficios para la salud, como es el caso de la dieta mediterránea. No es aconsejable una dieta muy restrictiva y pretender adelgazar muchos kg en poco tiempo ya que a la larga es contraproducente y se puede producir el efecto rebote.

Es aconsejable ayudar a acelerar el metabolismo para gastar más energía y quemar calorías. Quemar más calorías en reposo favorece la composición corporal adecuada ya que se promueve un aumento de masa muscular, hay un menor riesgo de efecto rebote si logramos activar el metabolismo basal y lo mantenemos alto, el organismo puede utilizar los nutrientes de forma más eficiente, lo que favorece una pérdida de peso sostenible siempre que la alimentación equilibrada vaya acompañada de ejercicio físico regular y hábitos saludables.

            Es recomendable incluir proteínas magras en las cenas (pechuga de pollo o de pavo, salmón, lentejas, etc.) para acelerar el metabolismo por la noche (las proteínas te sacian y contribuyen a la termogénesis, su digestión requiere más energía). Si se consumen antes de dormir, contribuyen a la síntesis de proteínas musculares, proceso esencial para la recuperación y el crecimiento muscular. Es esencial mantener la masa muscular, que la grasa que se pierda, provenga del exceso de grasa y no del músculo. Combinar las proteínas magras con vegetales para añadir fibra y nutrientes. El cocinado, mejor al vapor, hervido o a la plancha; evitar las salsas y en su lugar incluir limón o especias; y utilizar pequeñas porciones. Dieta equilibrada complementada con actividad física. Evitar el alcohol y la cafeína por la tarde. Mantener hidratado el organismo a lo largo del día ayuda a mantener el metabolismo de forma eficiente.   

La dieta más saludable del mundo
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