sábado. 10.01.2026

La reactivación del debate internacional sobre Venezuela ha devuelto al petróleo al corazón del análisis geopolítico, en un contexto marcado por tensiones energéticas y reajustes de poder a escala global. El país sudamericano concentra cerca del 17 % de las reservas probadas de crudo del planeta, las mayores del mundo, pero hoy apenas representa alrededor del 0,8 % de la producción global, una anomalía que explica por qué Venezuela continúa siendo un actor estratégico: no por lo que aporta actualmente al mercado, sino por el impacto que podría generar si su potencial volviera a activarse. EIA+1


El peso estructural de las reservas energéticas

Venezuela posee más de 300.000 millones de barriles certificados como reservas probadas, una cifra que equivale a décadas de consumo de países industrializados. Sin embargo, su producción se ha desplomado desde los más de tres millones de barriles diarios de finales del siglo XX a niveles inferiores al millón, debido a una combinación de factores: sanciones, falta de inversión, deterioro de infraestructuras y debilidad operativa de la industria petrolera. EIA+2Financial Times+2

Este desfase entre potencial y realidad ha marcado su relación con Estados Unidos y con el mercado internacional, especialmente porque buena parte del crudo venezolano es extra pesado y requiere infraestructuras complejas para su extracción y refinado. EIA+1


Un mercado global en tensión

Más allá del caso venezolano, el petróleo continúa siendo un elemento central del sistema energético mundial. Aunque la transición energética avanza, los combustibles fósiles siguen dominando la demanda global. El control de cuándo y bajo qué condiciones nuevas reservas entran en el mercado continúa siendo una palanca directa sobre precios, suministro y estabilidad económica. Financial Times

En paralelo, el crecimiento del consumo energético en economías como Estados Unidos, China, la Unión Europea e India —impulsado por la industria, el transporte y sectores emergentes como la digitalización y los centros de datos— refuerza el valor estratégico de los países que concentran recursos. Financial Times


América Latina, un escenario de competencia entre potencias

En este contexto, América Latina se consolida como un espacio donde las potencias compiten por influencia y acceso a recursos. China ha incrementado su presencia mediante acuerdos energéticos y financiación vinculada a materias primas, en particular a través de fórmulas como préstamos respaldados por suministros futuros de petróleo. Venezuela se ha convertido en uno de los ejemplos más significativos de esta estrategia. Financial Times+1

Para Washington, el debate sobre Venezuela no se limita al petróleo: también se trata de evitar que la región refuerce la autonomía estratégica de competidores globales mediante el control de recursos clave.


Energía como moneda geopolítica

La energía se ha convertido en una moneda de negociación de primer orden. Poseer recursos, bloquear su acceso o facilitar su explotación condiciona alianzas internacionales, sanciones económicas y equilibrios regionales. En este marco, Venezuela aparece como un caso límite: un país con capacidad para alterar mercados, pero atrapado en un escenario político y económico que mantiene bloqueada su plena reintegración al sistema energético global. Financial Times+1

Los analistas coinciden en que una recuperación significativa del sector requeriría inversiones multimillonarias y reformas estructurales. Hasta entonces, el petróleo venezolano seguirá ocupando titulares no tanto por su peso actual, sino por el potencial que encierra para reconfigurar el mapa energético mundial. Financial Times+1


Fuente: papernest.es 

El petróleo vuelve a situar a Venezuela en el centro del tablero geopolítico mundial
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