El arte y la naturaleza encuentran en Pontevedra un nuevo hogar para mantener vivo el legado de Maribel Longueira
Diez años después de comenzar su andadura junto al Atlántico, en Faro Lariño, el Encuentro de Arte y Naturaleza abre una nueva etapa. Del 11 al 13 de septiembre, Pontevedra se convertirá por primera vez en escenario de una cita que cambia de lugar y también de nombre para mantener viva la memoria de una de sus principales impulsoras: Maribel Longueira, artista y fotógrafa fallecida el 18 de octubre de 2025.
UNED Pontevedra toma así el relevo de Lira, en Carnota (A Coruña), donde la iniciativa reunió cada año a entre treinta y cuarenta personas procedentes de diferentes ámbitos de la creación y la cultura. La nueva edición cuenta también con la colaboración de la Sociedade Turoqua.
El encuentro nació de la iniciativa de Maribel Longueira junto a Francisco Fernández Naval, "Chisco"; María Álvarez y Antón Sobral. Tras el fallecimiento de Longueira, sus compañeros decidieron que aquella experiencia que habían construido durante una década no debía desaparecer. Desde ahora llevará su nombre: Encuentro de Arte y Naturaleza Maribel Longueira.
Una mañana para recordar a la creadora
El momento central de esta primera edición pontevedresa llegará el sábado 12 de septiembre, a las 10:30 horas, en la sede de UNED Pontevedra, con un acto abierto al público.
Camino Noia, Francisco Fernández Naval "Chisco", Dani Fernández, Malores Villanueva, Xaime Toxo, Eva Veiga, Xesús Franco y Antón Sobral serán algunas de las personas que tomarán la palabra para reconstruir, desde diferentes perspectivas, la dimensión humana, artística y cultural de Longueira.
Sus recuerdos permitirán recorrer distintas etapas de una creadora para quien el arte estuvo estrechamente relacionado con el territorio, la memoria y el compromiso social y medioambiental.
La sesión incluirá también la proyección de un vídeo elaborado con imágenes de las distintas ediciones celebradas desde el nacimiento del encuentro, recuperando una década de creación y convivencia en torno al paisaje de Faro Lariño.
De Faro Lariño a Pontevedra
El traslado supone mucho más que un cambio geográfico. Permite garantizar la continuidad de una iniciativa cultural ya consolidada y, al mismo tiempo, vincularla a una institución que formó parte de la propia trayectoria académica de Longueira.
La artista se doctoró en Patrimonio y Fotografía en la UNED, por lo que la elección de Pontevedra como nueva sede incorpora una dimensión especialmente simbólica al homenaje.
Arte, naturaleza y memoria vuelven así a encontrarse, ahora en un espacio diferente, pero conservando el espíritu con el que nació la iniciativa hace una década.
Una mirada humanista detrás de la cámara
Nacida en A Coruña en 1951, Maribel Longueira fue licenciada en Historia del Arte por la Universidade de Santiago de Compostela y se especializó también en Gestión del Patrimonio y Bienes Culturales en la Universidade da Coruña.
Su actividad creativa desbordó ampliamente los límites de la fotografía. Trabajó igualmente en pintura, grabado, estampación textil con tintes naturales y poesía visual, construyendo una trayectoria caracterizada por la experimentación y por una mirada profundamente humanista.
El patrimonio histórico, la defensa del medio ambiente, la memoria de la emigración y la situación de las personas más vulnerables ocuparon un lugar recurrente en su obra.
Sus fotografías llegaron a exponerse en España, Cuba, Francia, Finlandia, Gran Bretaña y Estados Unidos.
Del Papagayo a las "Entremiradas"
Entre los proyectos que ayudan a comprender su manera de mirar destaca "Papagayo. La huella de los sentidos", realizado junto a la escritora Luísa Villalta y dedicado a recuperar la memoria del desaparecido "barrio chino" de A Coruña.
Longueira participó asimismo en publicaciones como Alguien espera que vuelva allí, Entremiradas. Galicia-Buenos Aires, Entremiradas Galicia-Cuba y Gente en medio.
Su fotografía mantuvo además un diálogo continuado con la literatura. Sus imágenes acompañaron numerosos libros de Francisco Fernández Naval, su compañero de vida y uno de los impulsores del encuentro que ahora preservará su memoria.
La continuidad de la iniciativa ha sido posible también gracias a la colaboración desinteresada de Rafael Cotelo, Alfonso Vázquez y Mito Meijón, cuya aportación destaca especialmente la organización.
Del paisaje abierto de Faro Lariño a las instalaciones de UNED Pontevedra, el encuentro comienza ahora otro recorrido. Cambia el escenario, pero permanece la idea que lo sostuvo durante diez años: reunir creación, naturaleza y pensamiento y convertirlos en un espacio compartido. Esta vez, además, con el nombre de quien contribuyó decisivamente a hacerlo posible.