Ponteareas está viviendo un momento histórico que, aunque silencioso en apariencia, resuena con fuerza en el ámbito social gallego. La creación de 'Voces nas Mans', la primera asociación que une a personas sordas y oyentes en el municipio, no solo marca un hito local, sino que abre un nuevo camino hacia la inclusión real, la convivencia y la visibilización de una comunidad tradicionalmente invisibilizada.
Detrás de esta iniciativa se encuentra un grupo diverso de personas comprometidas y, entre ellas, la implicación clave de César Ardaya, responsable de la dirección audiovisual del proyecto y uno de los impulsores de su proyección pública.
Un proyecto que nace de la unión de dos mundos
La asociación surge con una idea clara: conectar el mundo de las personas sordas y oyentes desde la igualdad, el respeto y el aprendizaje mutuo. Tal y como se explica en el guion del proyecto, “es un espacio donde las manos hablan, las miradas se conectan y las diferencias se convierten en riquezas” .
El germen de 'Voces nas Mans' está en la iniciativa personal de Tere, secretaria de la asociación, quien tras formarse en lengua de signos decidió dar un paso más: unir comunidades que conviven, pero rara vez interactúan plenamente. Su testimonio refleja el espíritu del proyecto: nadie debe quedarse atrás.
La asociación está liderada mayoritariamente por personas sordas —como su presidenta Ana o la tesorera Catherine—, acompañadas por miembros oyentes que actúan como puente y refuerzo de esa convivencia inclusiva .
César Ardaya: creatividad, esfuerzo y compromiso social
Uno de los elementos clave para dar visibilidad a esta iniciativa ha sido la participación de César Ardaya, director del metraje presentado al concurso 'Gran Vía Suma', una convocatoria que premia proyectos sociales con una dotación de 2.000 euros.
Su trabajo no ha sido sencillo. En apenas cinco días, Ardaya lideró un proceso intenso de grabación, edición y producción audiovisual, enfrentándose a limitaciones técnicas, falta de tiempo y un alto nivel de exigencia creativa. Él mismo reconoce que fue “un esfuerzo titánico”, con jornadas extenuantes y múltiples obstáculos técnicos y personales.
Sin embargo, el resultado trasciende lo audiovisual: se convierte en una herramienta de sensibilización social. Su intención va más allá de este proyecto puntual. Ardaya ya plantea futuras iniciativas como la creación de un canal de YouTube para seguir dando visibilidad a la comunidad sorda y generar contenidos inclusivos.
Un mensaje claro: no es pena, es conocimiento
Uno de los aspectos más potentes del proyecto es su enfoque narrativo. Lejos de apelar a la compasión, el mensaje es directo y reivindicativo:
“No queremos darte pena, te invitamos a conocernos” .
A través del metraje, se presenta la vida cotidiana de sus miembros, mostrando sus experiencias, su identidad y el significado que tiene la asociación en sus vidas. La intención es clara: normalizar, visibilizar y humanizar.
El lema final resume la esencia del proyecto:
“Porque cuando caminamos juntos, el silencio tiene voz” .
Ponteareas, referente emergente en inclusión
Aunque se trata de una iniciativa reciente —“una asociación que acaba de salir del cascarón”, como señalan sus impulsores—, 'Voces nas Mans' ya se perfila como un referente en el ámbito local y potencialmente en toda Galicia .
Su participación en el concurso del Centro Comercial Gran Vía de Vigo no solo busca financiación, sino también visibilidad. El objetivo es consolidar un proyecto que aspira a crecer, sumar miembros y convertirse en un espacio de referencia para la comunidad sorda.
Mucho más que una asociación
'Voces nas Mans' no es solo una entidad social. Es un movimiento que reivindica el derecho a la comunicación, a la comprensión mutua y a la convivencia sin barreras.
En un mundo que avanza a gran velocidad, como refleja la introducción del proyecto, Ponteareas demuestra que el verdadero progreso no está solo en la tecnología o la economía, sino en la capacidad de integrar, escuchar —incluso en el silencio— y construir comunidad.
Y en ese camino, iniciativas como esta, impulsadas por personas como César Ardaya y el conjunto de la asociación, marcan la diferencia.

