lunes. 08.06.2026

Santiago de Compostela volvió a convertirse este lunes en un referente internacional de la investigación biomédica con la entrega del VII Premio Internacional Ramiro Carregal de Investigación en Cardiología “Enfermedades valvulares cardíacas”, que recayó en la investigadora Sonia Eiras Penas por un innovador proyecto centrado en el estudio de la grasa epicárdica, el tejido adiposo que rodea el corazón y que puede desempeñar un papel clave en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

La ceremonia se celebró en el Hotel Monumento San Francisco de Santiago de Compostela y contó con la presencia del empresario y mecenas Ramiro Carregal, impulsor del premio, así como de destacados representantes del ámbito sanitario, académico e institucional gallego.

Un reconocimiento a la investigación cardiovascular de vanguardia

El galardón, dotado con 30.000 euros y una distinción acreditativa, fue entregado por Ramiro Carregal a Sonia Eiras Penas, investigadora principal del grupo de Cardiología Traslacional del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS).

Durante el acto, tanto el presidente de honor del jurado, José Ramón González Juanatey, como la jefa del Servicio de Cardiología del CHUS, Pilar Mazón, destacaron la trayectoria de la premiada y el compromiso del empresario compostelano con la ciencia y la innovación biomédica.

Ambos subrayaron además la relevancia que Santiago de Compostela y Galicia han adquirido en los últimos años en el ámbito de la investigación cardiovascular, con una creciente proyección nacional e internacional.

El papel de la grasa que rodea el corazón

El proyecto premiado se centra en el estudio de la denominada grasa epicárdica, un tejido adiposo que se acumula alrededor del corazón y cuya inflamación puede favorecer la aparición y progresión de diversas patologías cardiovasculares.

Según explicó Sonia Eiras, la investigación pretende profundizar en los factores que favorecen la acumulación de esta grasa inflamada, desarrollar métodos diagnósticos sencillos que permitan detectarla de forma precoz y diseñar nuevas estrategias para su prevención y tratamiento.

“La investigación premiada es fruto del trabajo de un equipo entusiasta y multidisciplinar que integra investigadores básicos, traslacionales y clínicos. Esta colaboración permite acelerar el desarrollo de estrategias orientadas a mejorar la prevención y el tratamiento personalizado de las enfermedades cardiovasculares”, señaló la científica.

Obesidad, inflamación y riesgo cardiovascular

La investigación parte de una realidad cada vez más preocupante. El sobrepeso y la obesidad están presentes en alrededor del 70 % de los pacientes con enfermedades cardiovasculares.

Los investigadores recuerdan que el tejido adiposo no actúa únicamente como reserva energética. Desde el descubrimiento de la leptina por parte del científico Jeffrey Friedman en 1994, se sabe que la grasa corporal funciona también como un órgano capaz de producir hormonas que influyen en numerosos procesos biológicos.

Cuando existe obesidad, estos mecanismos pueden alterarse y favorecer procesos inflamatorios que afectan al funcionamiento normal del corazón y aumentan el riesgo cardiovascular.

Inteligencia artificial para una medicina más precisa

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la utilización de tecnologías avanzadas para identificar a los pacientes con mayor riesgo.

Los avances en técnicas de imagen médica, la caracterización molecular de muestras biológicas y las herramientas de inteligencia artificial permitirán detectar de forma más precisa la presencia de grasa epicárdica inflamada y diseñar tratamientos adaptados a las características de cada paciente.

La investigadora anunció además la creación de un equipo multidisciplinar formado por especialistas en atención primaria, endocrinología, cardiología, cirugía cardíaca, anatomía patológica, histología e inteligencia artificial, pertenecientes a instituciones como el IDIS, el Sergas, la Universidad de Santiago de Compostela, el CIBERCV, el CIMUS y el CITIUS.

El valor del mecenazgo científico

Durante su intervención, Sonia Eiras quiso agradecer especialmente el apoyo de Ramiro Carregal a la investigación biomédica.

La investigadora definió su labor como “un ejemplo destacado de apoyo a la innovación y al desarrollo de proyectos científicos orientados a mejorar la salud cardiovascular y la calidad de vida de la sociedad”.

Un reconocimiento que volvió a poner de manifiesto la importancia de la colaboración entre la iniciativa privada, las instituciones sanitarias y la comunidad científica para impulsar proyectos capaces de transformar el futuro de la medicina cardiovascular.

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