martes. 28.05.2024

The Line: la ciudad del futuro

"Es cierto que la arquitectura ha ido adaptándose a las necesidades de los tiempos y las personas, y es por eso por lo que Arabia Saudí ha creado este proyecto de ciudad que más parece un edificio. Estará dividida en módulos habitacionales. Su altura será de 500 metros y su longitud de 170 kilómetros; no hará falta transporte, ya que los habitantes podrán encontrar lo necesario a no más de cinco minutos caminando. Pretende tener una línea ferroviaria de alta velocidad que cubra los trayectos largos, en corto período de tiempo".

 

Esta urbe lineal que utiliza la tecnología al servicio de la ecología, y que parece sacada de una película de ciencia ficción, tiene 170 kilómetros de largo y solamente 200 metros de ancho. Así es el proyecto The Line, un modelo de ciudad que rompe con todo lo convencional y que atravesará de costa a costa, Arabia Saudita.

Es cierto que la arquitectura ha ido adaptándose a las necesidades de los tiempos y las personas, y es por eso por lo que Arabia Saudí ha creado este proyecto de ciudad que más parece un edificio. Estará dividida en módulos habitacionales. Su altura será de 500 metros y su longitud de 170 kilómetros; no hará falta transporte, ya que los habitantes podrán encontrar lo necesario a no más de cinco minutos caminando. Pretende tener una línea ferroviaria de alta velocidad que cubra los trayectos largos, en corto período de tiempo.

El diseño deja ver una ciudad concebida verticalmente a diferencia del modelo tradicional horizontal, que conforman las ciudades actualmente. Dos grandes murallas de cristal cubrirán la urbe.

La idea de concentrar todas las actividades en una sola línea urbana es principalmente reducir la huella de carbono, planteándose tener solamente un impacto del 2 % en comparación a una ciudad convencional. Este complejo arquitectónico procura tener una capacidad de vivienda para nueve millones de personas.

Los impulsores del proyecto, el grupo Neom, propiedad del príncipe Mohammed Bin Salman, asegura que no habrá coches y que un tren de alta velocidad pasará por debajo de los edificios espejados (Mirror Line).

El megaproyecto también contempla una agricultura vertical integrada a los edificios, ya que tiene previsto ser una ciudad 100% ecológica, privilegiando las áreas verdes y la energía de fuentes renovables como la eólica, solar y de hidrógeno verde. La ciudad estará libre de emisiones de CO2, ya que no habrá quema de combustibles fósiles.

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Además, el entorno ha sido escrupulosamente diseñado para permitir un equilibrio óptimo entre la luz solar y la sombra, apostando también por una ventilación natural.

Contará también con un puerto deportivo, un estadio y un aeropuerto. Será, sin duda, el hogar de personas que sueñan con disfrutar de una calidad de vida excepcional, protegiendo, eso sí, el medio ambiente.

 

Marianela Blanco

    Periodista

The Line: la ciudad del futuro
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