Un papel amarillento de un artículo tal vez olvidado publicado un día cualquiera de finales del sesenta o principios de los setenta.
El artículo pasea sobre el filo de la navaja de consideraciones políticas y sociales y las vidas privadas de las personas. Si tengo que elegir me quedo con las vidas privadas de las personas. El filo también recorre el aspecto temporal: han pasado cosas desde los años 70 a la actualidad.
“Lo que no se acierta a explicar en un artículo tampoco se puedo explicar en muchos volúmenes” comienza así.
El texto es un paseo de la historia reciente y los temas de actualidad de aquellos años sesenta. Un paseo de los aspectos políticos y sociales, pero también de una preocupación por la vida de las personas que acaba con una reflexión final de lo que es la vida para el autor.
Parece claro que hay un trasvase entre ambas realidades la política trata de influir en nuestras vidas y no sé si al revés- espero que los ciudadanos aprendamos el noble deporte de poner las pilas a nuestros políticos-.
Comenzamos con el Marxismo y su influencia en las personas y en su libertad, ponía como el ejemplo el concepto de religión como el opio del pueblo. Que fue respondido por Menéndez Pidal que señalaba que su libro más egregio eran los diez mandamientos. En cualquier caso, el tema de la transcendencia es un tema personal y de libertad.
García Lorca nos hable de Norte América, como poeta su interés es mayor por los ciudadanos que por grandes asuntos políticos y sociales. Nos habla de la “contravida” en las grandes urbes americanas, la desintegración vital que produce Norte América. Grita hacia Roma y hacia Europa convirtiendo su ceceo en universal.
“Pero el hombre vestido de blanco
Ignora el misterio de la espiga,
Ignora el gemido de la parturienta,
Ignora que cristo puede dar agua todavía,
Ignora que la moneda quema el beso del prodigio
Y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán.”
Sobre los amaneceres de N. York: “la aurora llega y nadie la recibe en su boca porque allí no hay mañana ni esperanza posible” describe la soledad de muchos en compañía.
En esta línea decadente surgen filosofías que dicen cosas como éstas: “El hombre es un ser para la muerte” “el infierno es el otro”.
Ortega se planta ante los “monstruos que sueña la razón” y afirma que la cultura europea necesita de unos cuantos hombres que la propaguen con alegría.
El bloque soviético según el citado articulista es triste, pobre, resignado, proclive al fanatismo. Sus vidas están mediatizadas y sin libertad personal.
Para llegar a la verdadera Europa hay que dejarse llevar por el espíritu de la Europa real (esto se decía en los años sesenta). La realidad es que esto no ha sucedido. Parce que una sucesión de políticos sin nivel, han empobrecido los auténticos valores europeos.
Finalmente critica el nacional catolicismo ya que piensa que la política tiene funciones diferentes a lo religioso, una busca el bien común y la mejor forma de organizar las sociedades y recursos, mientras que lo religioso actúa sobre las personas. El mezclar produce cristianos anodinos.
Conclusiones:
El articulista no se conforma con darnos estas pinceladas, finalmente entra en lo que para el es la vida, defraudado por el nacional catolicismo encauce su mensaje en su vida, en tu vida, en la vida de todos. Lo llama “tu parcela” ya sabes el día a día.
La vida de ayer con sus problemas y la vida de hoy con los suyos les falto algo: personas y relaciones.
Sí, son las personas y las relaciones las que pueden influir en positivo en nuestras vidas personales. Vidas nuevas donde fundamentar nuestra inmensa dignidad y libertad.
También el cristianismo se nos presenta a veces como un conjunto de normas, códigos de conductas como una ideología que te comprime y reprime. Se trata de todo lo contrario: una relación personal con una persona real, con un niño en tiempo de navidad que todo lo revoluciona y configura. Es una relación tan amorosa que la puedes vivir como la de un familiar y ahí eliminas soledades y desesperanzas y construyes esperanzas.
La vida de ayer no es como la de hoy ni será como el mañana, pero mi Vida tú Vida es algo relacional. solo El señor, solo una persona puede configurarte y ser el sustente de tu dignidad y libertad.
El autor ha batallado mucho, pensado mucho, buscado mucho en diferentes saberes, pero nada le ha convencido salvo aquello de San Pablo: “para mí la vida es Cristo” una persona viva y real.
Y acaba así:
La única oración que nos enseñó Jesús empieza hablándonos de esta fuerte relación y de este concepto: Padre nuestro en Castellano, Abun d-bashmayo en Arameo, Avini shebashamayin en hebreo, Pater noster en latín, Pater hermon en griego.
Hay papeles amarillentos que pican en los ojos al leerlos…
