Galicia pisa el acelerador del hidrógeno verde: Ferrol reivindica su papel en la nueva industria energética
El hidrógeno verde entra en una etapa decisiva. Después de años marcados por grandes expectativas y numerosos anuncios, el sector comienza a enfrentarse a la prueba de la viabilidad económica, tecnológica e industrial. Galicia quiere aprovechar ese cambio de escenario para situarse entre los territorios protagonistas de la nueva economía energética.
Ferrol acogió este jueves la quinta edición de 'H2Gal. Jornada sobre hidrógeno verde en Galicia', organizada por el Clúster de Energías Renovables de Galicia (CLUERGAL) y la Xunta de Galicia. Más de 80 especialistas participaron en el encuentro celebrado en el edificio CIS Tecnología y Diseño para analizar la evolución del hidrógeno renovable y sus posibilidades en sectores difíciles de electrificar, especialmente la industria pesada.
Ferrol mira al mar
La comarca ferrolana aspira a desempeñar un papel destacado en esta transformación gracias a la combinación de industria, actividad naval, puerto y conocimiento especializado.
"Ferrol reúne experiencia industrial y naval, infraestructuras portuarias y conocimiento especializado, unas capacidades que pueden situar a la comarca en una posición destacada en ámbitos como el hidrógeno offshore y los combustibles renovables para la industria marítima", destacó Nonito Aneiros, secretario general de CLUERGAL.
El desafío está ahora en convertir esas capacidades en inversiones. Para Aneiros, el hidrógeno renovable ha dejado atrás una primera fase dominada por las expectativas para entrar en otra mucho más exigente, en la que los proyectos deberán acreditar su viabilidad.
"Estamos ante una etapa de maduración y selección en la que avanzarán las iniciativas con energía renovable, financiación y demanda industrial asegurada", explicó.
Galicia dispone, a su juicio, de recursos renovables, puertos estratégicos, tradición industrial y capacidades tecnológicas suficientes para ocupar una posición relevante, pero necesita transformar ese potencial "en inversiones y proyectos reales".
Una oportunidad para la industria gallega
El director general de Planificación Energética y Minas, Pablo Fernández Vila, defendió que Galicia reúne "las condiciones, el talento y la determinación" necesarias para liderar la revolución del hidrógeno verde en el sur de Europa.
El objetivo no pasa por utilizar el hidrógeno indiscriminadamente, sino por concentrarlo allí donde puede aportar mayor valor. Fernández Vila señaló que "debe consolidarse como un vector clave para descarbonizar aquellos sectores donde la electrificación directa no es viable", entre ellos la gran industria pesada, el transporte marítimo y determinados procesos térmicos de alta temperatura.
Galicia parte con varias ventajas: abundantes recursos eólicos e hidráulicos, posición geoestratégica y un ecosistema industrial maduro y tecnológicamente avanzado. A ello se suman proyectos tractores y alianzas empresariales que comienzan a articular una cadena de valor propia.
"Galicia quiere ensayar la economía del hidrógeno", resumió Fernández Vila.
El reto: que el valor añadido se quede en Galicia
El desarrollo de esta nueva industria también necesitará seguridad jurídica, inversión y transferencia tecnológica. Fernández Vila reclamó un marco normativo ágil que aporte garantías a los inversores y una participación directa de empresas, universidades y centros tecnológicos para conseguir "que el valor añadido quede en casa".
"Fuimos pioneros en el desarrollo de la energía eólica hace décadas y hoy volvemos a estar en la casilla de salida de una carrera industrial decisiva", señaló.
Del 'boom' a los proyectos reales
La jornada reunió a representantes de compañías y entidades como Univergy, DigHy, Clantech, Navantia, Neuwalme, Tecnalia, CTAG, ITG y PLOCAN.
Julio Hidalgo, director de Desarrollo de la División de Hidrógeno de Univergy Solar, apuntó que, superado el 'boom' inicial, durante 2026 comienzan a apreciarse las primeras señales de consolidación tecnológica, normativa y de mercado.
Ramón Illari, director general de Neuwalme Group, destacó por su parte que las tecnologías vinculadas al hidrógeno verde ya están implantándose en proyectos industriales ejecutados.
Más contundente fue Brais Armiño, cofundador y CEO de DigHy, quien advirtió de un importante desfase entre producción y futura demanda: "España va camino de producir menos de un tercio del hidrógeno que, por ley, está obligada a consumir". Una situación que, en su opinión, abre una considerable oportunidad de mercado.
La jornada abordó asimismo investigaciones para reducir las emisiones industriales y las posibilidades del hidrógeno en la economía azul y los sistemas aislados.
El mensaje que dejó Ferrol apunta así a una nueva fase: el futuro del hidrógeno verde gallego ya no se juega únicamente en los anuncios, sino en la capacidad de convertir recursos, conocimiento y posición geográfica en fábricas, inversión, tecnología y actividad industrial real.