El idioma abre la puerta, pero se queda fuera del trabajo: uno de cada tres gallegos acredita una lengua que después no usa
Hablar una segunda lengua puede resultar decisivo para conseguir un empleo. Otra cuestión es qué ocurre con ese idioma una vez firmado el contrato.
En Galicia, alrededor de uno de cada tres profesionales tuvo que acreditar durante el proceso de contratación un idioma que posteriormente no utiliza en su trabajo, según una encuesta de Randstad realizada entre cerca de 5.700 trabajadores en España.
El dato pone sobre la mesa una paradoja habitual en los procesos de selección: requisitos que funcionan como filtro para acceder al empleo, aunque después tengan escasa o ninguna presencia en la actividad cotidiana del trabajador.
Una Galicia cada vez más políglota
El conocimiento de idiomas está ampliamente extendido entre los trabajadores gallegos. El 77,7% habla al menos una lengua adicional a su idioma materno, mientras que el 36,8% asegura dominar dos o más.
Y los propios trabajadores tienen pocas dudas sobre su utilidad profesional: el 83,7% de los gallegos considera que conocer idiomas mejora sus posibilidades de encontrar empleo. La percepción es elevada, aunque se sitúa por debajo del 88,9% registrado en el conjunto de España.
La lengua extranjera mantiene, por tanto, su valor en el currículo. El interrogante aparece cuando se compara ese requisito con el trabajo que finalmente se realiza.
Galicia, entre las comunidades con menor desajuste
Con todo, la situación gallega es mejor que la media española.
A nivel nacional, el 38,8% de los encuestados asegura que tuvo que demostrar el conocimiento de un segundo idioma para conseguir el empleo y después no lo utiliza.
Galicia se encuentra entre las comunidades con menor incidencia de esta situación, únicamente por detrás de Castilla y León, con un 27,7%, y Navarra, con un 28,2%.
La diferencia territorial resulta considerable. En Cataluña el porcentaje alcanza el 45%, seguida por Madrid (43,7%), Andalucía (43,3%) y Comunidad Valenciana (40,2%).
Cuanto más formado, mayor es la exigencia
El estudio descubre además una circunstancia especialmente significativa: el desajuste aumenta a medida que lo hace la cualificación académica del trabajador.
Entre quienes poseen un posgrado, máster o doctorado, el 63,3% afirma haber tenido que acreditar un idioma para ser contratado que posteriormente no utiliza. Entre los titulados universitarios de grado, la proporción alcanza el 50%.
La cifra disminuye considerablemente entre los trabajadores con Bachillerato o Formación Profesional, donde se sitúa en el 34,6%, y baja hasta el 21,2% entre quienes tienen estudios de ESO o Primaria.
Los datos apuntan así a que el segundo idioma puede estar funcionando también como elemento de selección y diferenciación entre candidatos altamente cualificados, incluso en empleos donde posteriormente no resulta imprescindible.
Los trabajadores de 25 a 44 años, los más afectados
También existen diferencias generacionales.
El mayor desajuste se produce entre los trabajadores de 25 a 44 años: un 44,9% asegura que le solicitaron acreditar un idioma que después no ha necesitado en su puesto.
Entre los jóvenes de 18 a 24 años el porcentaje baja al 34,9%, prácticamente igual que entre los mayores de 45 años, con un 34,8%. Curiosamente, estos últimos son quienes más confían en los idiomas: el 60,6% considera que conocer más de una lengua ayuda "mucho" a encontrar trabajo.
Una competencia que sigue pesando en el currículo
Que una empresa no termine utilizando esa competencia no significa que aprender idiomas haya perdido valor. Los propios trabajadores continúan considerándolos una ventaja clara para acceder al mercado laboral.
La cuestión que deja abierta el estudio es diferente: hasta qué punto las empresas ajustan los requisitos de sus ofertas a las competencias que verdaderamente necesitará el profesional contratado.
Porque una cosa parece clara: los idiomas siguen abriendo puertas.
Aunque, para una parte importante de los trabajadores gallegos, una vez atravesada esa puerta ya no vuelven a pedírselos.