Hacienda pone el foco en los brasileños residentes en España: las multas pueden alcanzar el 150 %
Abril marca el inicio de uno de los periodos más delicados para miles de brasileños que viven en España: la campaña de la Renta. Aunque muchos inmigrantes creen que su nacionalidad o el tipo de visado determina dónde deben tributar, la legislación española establece un criterio mucho más claro: la residencia efectiva en territorio español.
Según explica Camila Bruckschen, directora general de CB Asesoría, uno de los errores más frecuentes entre los ciudadanos brasileños es pensar que continúan siendo considerados “visitantes” a efectos fiscales pese a residir gran parte del año en España.
“Muchos inmigrantes creen que, por tener nacionalidad europea o visados temporales, siguen siendo solo visitantes ante la ley. Es un error peligroso. Para Hacienda, si una persona permanece más de 183 días en España durante un año natural, pasa automáticamente a ser residente fiscal”, advierte la especialista.
La normativa española establece tres criterios principales para determinar la residencia fiscal. El primero es la permanencia durante más de 183 días al año en España. El segundo hace referencia al núcleo familiar, es decir, cuando el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores residen habitualmente en el país. El tercero es el centro de intereses económicos, que se produce cuando la principal actividad económica o fuente de ingresos se encuentra en territorio español.
Una vez adquirido el estatus de residente fiscal, la obligación tributaria deja de limitarse a los ingresos obtenidos en España y pasa a tener carácter universal. Esto implica que el contribuyente debe declarar también alquileres, inversiones, salarios u otros rendimientos percibidos en el extranjero.
El endurecimiento de los controles fiscales y el intercambio automático de información bancaria entre países han incrementado además la capacidad de detección de patrimonios no declarados. El Plan de Control Tributario 2024/2025 contempla el uso intensivo de Big Data y del sistema internacional Common Reporting Standard (CRS), que facilita el cruce de datos financieros entre administraciones tributarias.
“La invisibilidad fiscal es hoy un mito. La Hacienda española y la Receita Federal brasileña intercambian información de forma automática. No se trata solo de pagar impuestos, sino de regularizar una vida transnacional para evitar bloqueos de cuentas y sanciones que pueden llegar al 150 % de la cantidad adeudada”, señala Bruckschen.
La experta recuerda además que España y Brasil cuentan con un convenio de doble imposición destinado a evitar que un mismo contribuyente tribute dos veces por los mismos ingresos, aunque insiste en que este mecanismo solo protege a quienes declaran correctamente su residencia fiscal.