sábado. 10.01.2026

El dulce que simboliza el final de la Navidad llega este año a las mesas con incrementos muy por encima de la media de los alimentos. Un estudio de FITstore detecta fuertes alzas en la gran distribución y alerta de una mayor industrialización del producto.

El roscón de Reyes, uno de los símbolos gastronómicos más reconocibles del cierre de la Navidad en España, tampoco ha logrado escapar al impacto de la inflación. Este año, el tradicional dulce ha llegado a las mesas familiares con subidas de precio que, en algunos casos, superan ampliamente el incremento medio de los alimentos, lo que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el acceso a un producto que durante décadas fue sinónimo de celebración popular.

Según un estudio realizado por la compañía española FITstore, que ha comparado los precios de los roscones en las principales cadenas de distribución, el incremento respecto al año anterior es “notable” y afecta a la práctica totalidad de los supermercados analizados. El roscón de Reyes de Carrefour encabeza la subida, con un 33%, seguido de Eroski, con un 27%. En el caso de Mercadona, el aumento se sitúa en el 9,5%, mientras que El Corte Inglés presenta el incremento más moderado, con un 4,7%.

La conclusión, según FITstore, es clara: el roscón se paga hoy más caro que nunca.

Una subida difícil de percibir

Para el CEO de la compañía, Luis Cañada, el roscón tiene una particularidad que facilita que los incrementos pasen desapercibidos para parte de los consumidores. “El roscón es un producto muy particular porque se consume una vez al año, y eso hace que la comparación de precios sea compleja. El consumidor no tiene una referencia clara del precio anterior, y esa falta de memoria facilita que determinadas subidas pasen más desapercibidas”, explica.

Cañada insiste en que no se trata únicamente de un producto ocasional: “No hablamos tanto de un capricho, sino de una tradición profundamente arraigada. Precisamente por eso, el roscón suele respetarse dentro del presupuesto familiar”. En su opinión, lo que se está viendo es una “confirmación” de la tendencia general: “Desde principios de año, el consumidor está asumiendo subidas continuas en la cesta de la compra, y el roscón no es una excepción, sino una confirmación de esa dinámica”.

Más caro y más industrial

El fenómeno no se limita al precio. FITstore advierte además de un cambio progresivo en la composición del roscón de supermercado: aunque mantiene una apariencia similar, muchas referencias incorporan recetas cada vez más industriales, con mayor presencia de azúcares refinados, grasas de baja calidad y aditivos.

“Los roscones de gran distribución y los de obrador no compiten en las mismas condiciones. No es una cuestión puntual de ingredientes, sino de procesos”, sostiene Cañada. “En el supermercado prima la estandarización, la durabilidad y la logística; en el obrador, el tiempo, las fermentaciones y la elaboración manual. Son productos que visualmente pueden parecer similares, pero responden a lógicas completamente distintas”.

El roscón artesano: más caro, pero no siempre peor opción

En contraste, los roscones elaborados en obradores locales, con fermentaciones largas, mantequilla real, huevos frescos y rellenos sin estabilizantes, presentan una realidad diferente. Su precio suele ser más elevado en términos absolutos, pero FITstore sostiene que no siempre sale peor en relación calidad-precio.

“Cuando el consumidor analiza el precio por kilo y la composición real del producto, el roscón artesanal suele salir mejor parado. El desembolso inicial puede ser mayor, pero la relación entre precio, materia prima y proceso suele ser más coherente”, señala Cañada.

Por qué sube: energía, materias primas… y estacionalidad

Las causas del encarecimiento, según el estudio, son múltiples: el aumento del coste de la energía, el encarecimiento de materias primas como harina, huevos o lácteos, y el incremento de los gastos logísticos. Sin embargo, la compañía también advierte de que no todo puede justificarse por el contexto macroeconómico.

“La estacionalidad juega un papel clave. El roscón se compra sí o sí en un periodo muy concreto, y eso reduce la elasticidad del precio”, explica el CEO. “En algunos casos, esa certeza en la demanda permite aplicar subidas más agresivas, independientemente de que estén o no totalmente justificadas por los costes”.

Qué recomiendan los expertos

Ante este escenario, los expertos recomiendan al consumidor mirar más allá del precio en la etiqueta. FITstore aconseja comparar el precio por kilo, leer con atención la lista de ingredientes y valorar alternativas artesanas, que pueden marcar la diferencia hacia un consumo más saludable y ajustado a la calidad real del producto.

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