Bach inspiró un diálogo entre música y arte plástico en la iglesia de San Marcos

Francisco Lima, al violín, y Fernando Costa, al violonchelo, durante la interpretación de Pilgrims of Time! With Bach en la iglesia de San Marcos, donde la música de Bach dialogó con la creación artística en directo.
El violinista Francisco Lima y el violonchelista Fernando Costa protagonizaron Pilgrims of Time! With Bach, una propuesta multidisciplinar creada por João Acciaiuoli en la que la música de Bach se fundió con la creación pictórica en directo.

La iglesia de San Marcos acogió una de las propuestas más singulares del programa cultural: Pilgrims of Time! With Bach, un concierto-performance de unos 40 minutos que unió la música de Johann Sebastian Bach con la creación artística en vivo.

El violonchelista portugués Fernando Costa, durante su interpretación de Pilgrims of Time! With Bach, una propuesta que combinó la música de Johann Sebastian Bach con la creación artística en directo en la iglesia de San Marcos.

Los intérpretes portugueses Francisco Lima, al violín, y Fernando Costa, al violonchelo, ofrecieron un recorrido por algunas de las páginas más emblemáticas del compositor alemán, entre ellas fragmentos de la Suite para violonchelo n.º 1, la Partita n.º 2 para violín, las Invenciones a dos voces y un pasaje de la Pasión según San Mateo.

La interpretación musical se desarrolló en diálogo con la propuesta visual concebida por el artista plástico João Acciaiuoli, inspirada en la película Offret (Sacrificio), de Andréi Tarkovski, y en la inacabada Adoración de los Magos, de Leonardo da Vinci.

El violinista portugués Francisco Lima interpreta una de las obras de Johann Sebastian Bach durante Pilgrims of Time! With Bach, celebrado en la iglesia de San Marcos, donde la música dialogó con la creación artística en directo.

El resultado fue una experiencia inmersiva en la que imagen, música y simbolismo se entrelazaron para invitar al público a reflexionar sobre el tiempo, la memoria y la esperanza.

La iniciativa trascendió el formato convencional del concierto al integrar las artes plásticas en un mismo espacio escénico, ofreciendo a los asistentes una experiencia estética y contemplativa en la que la interpretación musical y la creación visual dialogaron en perfecta armonía.