Cangas dio este fin de semana el pistoletazo de salida a la Semana Santa 2026 con el tradicional pregón celebrado en la excolegiata tras la eucaristía vespertina. Las cinco cofradías y hermandades de la localidad se reunieron en el templo junto a numerosos fieles y vecinos para participar primero en la procesión cofrade y, posteriormente, en el acto que anuncia oficialmente estas celebraciones, declaradas Fiesta de Interés Turístico de Galicia desde el año 2002.
La encargada de pronunciar el pregón fue la canguesa María Nieves Guimeráns Meira, escritora de poesías, cuentos y reflexiones, quien ofreció un discurso cargado de emoción en el que puso en valor las riquezas y singularidades de una Semana Santa profundamente arraigada en la identidad del municipio.
Durante su intervención evocó su infancia, vivida en las inmediaciones del atrio de la iglesia, y recordó con especial cariño las celebraciones que marcaron su memoria. Aunque lleva media vida residiendo en Villalba, aseguró conservar con claridad las imágenes del Domingo de Ramos, con palmas y ramos de olivo adornados con caramelos y galletas; la procesión del Santo Encuentro, que definió como una auténtica catequesis popular sobre los acontecimientos de la Pasión; el sobrecogedor Desenclavo y el solemne Santo Entierro, así como la alegría luminosa de la Resurrección.
En un tono cercano y reflexivo, Guimeráns señaló que la vida de todos está marcada por momentos difíciles en los que es necesario “cargar con la cruz”, al igual que el Nazareno. Recordó que todos, en algún momento, se han sentido traicionados como Pedro, juzgados injustamente como ante Pilato o consolados por gestos de solidaridad, como los de la Verónica o las Santas Mujeres. Sin embargo, subrayó que siempre es posible “ver la luz” gracias a la esperanza de la Resurrección.
La pregonera también destacó la evolución que ha experimentado la Semana Santa de Cangas con el paso de los años. Señaló que han surgido nuevas hermandades y se han incorporado nuevos pasos procesionales, aunque la esencia de estas celebraciones se mantiene intacta. En este sentido, puso en valor la entrega de los costaleros y el compromiso de los cofrades, cuya labor, afirmó, refleja el amor al prójimo y el testimonio de fe en la vida cotidiana.
El acto concluyó con el tradicional concierto anual de marchas procesionales interpretado por la Banda de Música Bellas Artes de Cangas. Entre las piezas destacadas figuró la conocida marcha “Siempre la Esperanza” (2012), del compositor sevillano Jesús Joaquín Espinosa de los Monteros, que puso el broche solemne y emotivo a una velada marcada por el sentimiento y la devoción.
